Las prepreprecampañas para el 2012 comenzaron hace tiempo y ya se le hacía tarde a Emilio González Márquez.
- El ser joven no está en la edad que tengamos, está en creer que sí se puede.
- Se puede porque somos panistas.
- Porque la esperanza es nuestra forma de ver la vida.
- En nosotros está que México cambie, que haya trabajo, estudio y oportunidades para nosotros los jóvenes.
- Gracias a Emilio ser joven es un privilegio que te abre las puertas, que te da trabajo.
- Que a pesar de tu corta edad, te hace sentir grande.
- Hoy la gente piensa que Peña Nieto será el próximo presidente de México.
- Que su ventaja es tan grande que nadie podrá ganarle.
- Yo no me preocupo.
- Emilio sabe cómo ganarle al PRI.
- Ya hizo ganar al PAN en las elecciones para alcalde de Guadalajara.
- También cuando se lanzó como gobernador de Jalisco.
- Ha remontado en más de 20 puntos unas elecciones que como hoy todos veían perdidas.
- ¿Necesitas más argumentos?
- Jalisco ha generado más empleos que ningún otro estado del país.
- Y no sólo eso, son empleos mejor pagados que en muchos otros lados.
- Cuando otros se dedicaban a dar despensas...
- Emilio se ha dedicado a dar trabajo.
- Emilio hizo de Jalisco el primer estado que apoya con becas de posgrado a jóvenes.
- Porque cree en nosotros.
- Y sabe que en la educación y en el empleo está la clave para un México mejor.
- ¿Pero sabes qué es lo que más me impresiona de Emilio?
- Que a pesar de estar en la política por tantos años...
- Sigue siendo una persona honesta, trabajadora y humilde.
- Y sabe bien que todos sus logros han sido por un equipo fuerte y unido, sabe que han sido por ti.
- Somos jóvenes.
- Somos del PAN.
- Y estamos con Emilio.
[Risas]
De acuerdo a mi versión, el Yunque es la forma de ver la vida para los panistas, no la esperanza. Ser joven es para muchos sinónimo de ninis, una etapa muy dura ante un mundo globalizado, materialista, con las puertas cerradas y sin trabajo, contaminado, corrupto y con cada vez mayor desigualdad; Jalisco no es la excepción. Peña Nieto nunca será mi presidente, sin importar su ventaja, yo sí me preocupo: pero hace mucho que dejé de creer en los políticos. Emilio sabe cómo ganar elecciones: con mentiras, acusaciones infundadas, uso de recursos públicos, acuerdos turbios con poderes fácticos... lo hizo en Guadalajara y acusó a Jorge Arana, sin pruebas, de ser drogadicto, lo hizo para llegar a gobernador y acusó a Arturo Zamora, sin pruebas, de estar vinculado con el narcotráfico. Necesito muchos más argumentos, pero no creo que existan los suficientes. En Jalisco tres cuartas partes de los trabajadores perciben ingresos de menos de cuatro mil 500 pesos mensuales, ni los seis mil que son suficientes según otro desafortunado prepreprecandidato. Emilio se ha dedicado a dar trabajo: el gasto operacional del Gobierno de Jalisco representa 91% de los ingresos disponibles. Emilio cree que la educación religiosa y los empleos mal pagados, en esquemas outsourcing de empresas contaminantes apoyadas con recursos públicos, son la clave para un México mejor (para él). Lo que más me impresiona de Emilio es que tenga tantos años en la política, desde 1982 cuando entró al sinarquista Partido Demócrata Mexicano, ya siendo miembro del Yunque, y desde entonces y a la fecha sigue siendo corrupto, "chapulín" y vale madre (¡Chinguen a su madre!). Y sabe bien que todos sus logros han sido por un equipo ambicioso, traicionero y sin escrúpulos, sabe que han sido sólo para su propio beneficio. No estoy con Emilio. [Indignación]
Lector, compártenos ¿cuál es tu versión?
Mostrando entradas con la etiqueta juventud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juventud. Mostrar todas las entradas
jueves, 24 de marzo de 2011
lunes, 13 de septiembre de 2010
El sistema electoral en boca de la juventud
La opinión de los individuos que viven en colectividad es de suma importancia para conocer la perspectiva de una sociedad, con mayor razón las ideas expresadas por los jóvenes de una comunidad sirven para conocer un estado de la cuestión sobre una colonia, una ciudad, un estado o un país.
200 Ecos, proyecto documental difundido vía Internet, logra capturar opiniones de jóvenes en un contexto muy delimitado como lo es la Zona Metropolitana de Guadalajara, todos en este espacio tienen la libertad de expresarse, una analogía para una democracia.

La base de una democracia es la equidad en condiciones y oportunidades para todos los ciudadanos, al menos en teoría; en el México actual nos encontramos con la pregunta ¿realmente vivimos en una democracia?, o como mucho lo señalan instancias internacionales ¿de verdad estamos en una transición a la democracia?
”Yo creo que la democracia es imperfecta, México es un país imperfecto”, dice uno joven, padre de familia de 27 años de edad, tapatío, entrevistado en un viejo barrio de la gran ciudad en que se ha convertido Guadalajara.
Los avances que ha habido en México respecto al tema democrático son indudables, haber pasado por una independencia que reconocía el valor del país como tal en su soberanía nacional, hasta una dictadura como lo fue el Porfiriato, pasar por el caudillismo postrevolucionario hasta llegar al sufragio universal no ha sido poca cosa.
En 1823 solo los hombres con un grado cultural podían votar, el sistema electoral era indirecto y en tres pasos: primero en las parroquias popularmente se elegía a un elector de distrito, después éste elegía a un elector secundario que formaba un colegio electoral y este colegio ejercía la elección de los diputados. Las legislaturazas estatales y el Congreso federal elegían al presidente.
Pese a los avances en 200 años tenemos una perspectiva no muy alentadora en el México actual respecto a la participación política ciudadana, independientemente del surgimiento en los últimos 20 años de movimientos de la sociedad civil.
Se encuentra interesante el hecho de que muchas personas piensan que la democracia solo se sustenta en el voto, en el acudir a las urnas el día de una elección de representantes, gobernantes o presidentes.
En éste contexto la opinión de 6 jóvenes sobre el tema electoral dilucida mucho de la concepción que se tiene por parte de éste estrato social sobre el sistema en el que estamos inmersos.
“Cuando yo tenga 18 voy a votar y a cambiar el destino de México” es el recuerdo de Nydia Pando, tapatía de 18 años, sobre la manera en que pensaba en su niñez al ver a sus padres salir a votar, tristemente menciona la increíble decepción que se encuentra ella misma, en este momento de su vida, al ver que con un voto no se puede hacer algo; el primer esbozo de la descomposición de un sistema político•electoral.
Esa misma descomposición que se ha gestado a lo largo de la historia de nuestro país, y que tiene motivos extensos y variados, ha sido catalizador para una apatía en cuanto a la participación.
“Muchos jóvenes nomás queremos la IFE parra poder entrar al bar o al antro, que se te olvida que lo que necesitas es ir a votar”, señala con expresión un tanto exaltada, en la glorieta Los Cubos como fondo; existe esa parte de jóvenes que ansían tener 18 años para sacar su credencial y poder decir libremente “soy mayor de edad, déjame pasar”; quién sabe, es una pregunta, si sería la misma cantidad de gente con credencial del Instituto Federal Electoral si ésta fuera separada de una cédula de identidad que precise la edad de las personas, muchos jóvenes no tendrían necesidad de tramitar ni de tener su IFE.
En las pasadas elecciones de 2009 en Jalisco para elegir diputados locales 193,083 personas (9.17 por ciento de los votantes) anularon su voto, éste movimiento surgió por el descontento, creo que generalizado, hacia la clase política que ha gobernado el país en los últimos años, como acepta Andrés Guerrero, estudiante, “en las elecciones de 2006 sí voté por el PAN y no me gustó mucho”, el descontento no es un asunto tan nuevo de 10 o 15 años, va más atrás pero los jóvenes de hoy no vivimos los problemas antiguos, estamos viendo los actuales y pensamos en consecuencia a estos.
Esa cuarta fuerza electoral que representó el voto en blanco en 2009 tuvo impacto en el recuento de votos en algunos municipios en que la diferencia entre el candidato ganador de la elección y el segundo lugar fue menor que la cantidad de votos nulos emitidos, como sucedió en Zapopan.
“El voto nulo puede ser simplemente una manera de decir juntos que nos tienen en el hartazgo”, comenta Graciela Sandoval en una locación de Guadalajara viendo pasar el ferrocarril. Ese hartazgo creado porque “desafortunadamente a los políticos les interesa solo acarrear gente”.
Aquellos que anularon su voto defienden la idea de expresar mediante su derecho a la votación que ninguno de los candidatos que ofrecen los partidos políticos les parece viable para sostener un gobierno que toma decisiones que les afectan; los críticos de éste movimiento arguyen que es solo beneficiar al partido más fuerte, con el clásico “si no votas, no te quejes”, pensando en que “El voto nulo hace voltear a la gente que está inconforme, pero no vas a salir de eso, es un voto nulo” Roberto Aguirre, de 27 años.
“Te dicen lo que quieres escuchar y al final no hay nada de eso”, comenta ante la cámara Crhistian Adrián, estudiante de teatro; como esta hay muchas frases expresivas del sentir por el incumplimiento de las promesas de campaña por parte de los servidores públicos.
Muchas personas pueden creer que el problema central son los partidos políticos y su necesidad de poder por el poder, “creo que los partidos y los políticos deben regresar a su forma de (preguntarse), que escuchen a la gente, creo que la gente sabe lo que necesita”, y si la gente sabe lo que necesita sabrá qué exigirle a los candidatos de los partidos, sin embargo estos se ciegan, viven en un limbo en el que las leyes del mercado y la publicidad les hacen creer que regalar productos y prometer soluciones momentáneas a diestra y siniestra es la mejor forma de hacer lo que hacen: convencer a la gente de que el otro es peor que ellos.
¿Pero por qué la gente entonces no exige?, en realidad sí lo hace pero “es muy fácil toparse con pared”, hay millones de jóvenes, adultos mayores, indígenas, pobres, campesinos, que exigen y lucha por sus derechos, pero el poder político gobernante cree que le conviene no escucharlos, quitar la agencia al ciudadano inconforme les ayuda a perpetuarse.
Ante el cuestionamiento de un posible arrepentimiento de acción del voto yo rescato la aportación de Roberto:“Yo creo que me he arrepentido más de no levantar la voz ante un sistema que en sí es corrupto, de eso me arrepiento”.
200 Ecos, proyecto documental difundido vía Internet, logra capturar opiniones de jóvenes en un contexto muy delimitado como lo es la Zona Metropolitana de Guadalajara, todos en este espacio tienen la libertad de expresarse, una analogía para una democracia.

La base de una democracia es la equidad en condiciones y oportunidades para todos los ciudadanos, al menos en teoría; en el México actual nos encontramos con la pregunta ¿realmente vivimos en una democracia?, o como mucho lo señalan instancias internacionales ¿de verdad estamos en una transición a la democracia?
”Yo creo que la democracia es imperfecta, México es un país imperfecto”, dice uno joven, padre de familia de 27 años de edad, tapatío, entrevistado en un viejo barrio de la gran ciudad en que se ha convertido Guadalajara.
Los avances que ha habido en México respecto al tema democrático son indudables, haber pasado por una independencia que reconocía el valor del país como tal en su soberanía nacional, hasta una dictadura como lo fue el Porfiriato, pasar por el caudillismo postrevolucionario hasta llegar al sufragio universal no ha sido poca cosa.
En 1823 solo los hombres con un grado cultural podían votar, el sistema electoral era indirecto y en tres pasos: primero en las parroquias popularmente se elegía a un elector de distrito, después éste elegía a un elector secundario que formaba un colegio electoral y este colegio ejercía la elección de los diputados. Las legislaturazas estatales y el Congreso federal elegían al presidente.
Pese a los avances en 200 años tenemos una perspectiva no muy alentadora en el México actual respecto a la participación política ciudadana, independientemente del surgimiento en los últimos 20 años de movimientos de la sociedad civil.
Se encuentra interesante el hecho de que muchas personas piensan que la democracia solo se sustenta en el voto, en el acudir a las urnas el día de una elección de representantes, gobernantes o presidentes.
En éste contexto la opinión de 6 jóvenes sobre el tema electoral dilucida mucho de la concepción que se tiene por parte de éste estrato social sobre el sistema en el que estamos inmersos.
“Cuando yo tenga 18 voy a votar y a cambiar el destino de México” es el recuerdo de Nydia Pando, tapatía de 18 años, sobre la manera en que pensaba en su niñez al ver a sus padres salir a votar, tristemente menciona la increíble decepción que se encuentra ella misma, en este momento de su vida, al ver que con un voto no se puede hacer algo; el primer esbozo de la descomposición de un sistema político•electoral.
Esa misma descomposición que se ha gestado a lo largo de la historia de nuestro país, y que tiene motivos extensos y variados, ha sido catalizador para una apatía en cuanto a la participación.
“Muchos jóvenes nomás queremos la IFE parra poder entrar al bar o al antro, que se te olvida que lo que necesitas es ir a votar”, señala con expresión un tanto exaltada, en la glorieta Los Cubos como fondo; existe esa parte de jóvenes que ansían tener 18 años para sacar su credencial y poder decir libremente “soy mayor de edad, déjame pasar”; quién sabe, es una pregunta, si sería la misma cantidad de gente con credencial del Instituto Federal Electoral si ésta fuera separada de una cédula de identidad que precise la edad de las personas, muchos jóvenes no tendrían necesidad de tramitar ni de tener su IFE.
En las pasadas elecciones de 2009 en Jalisco para elegir diputados locales 193,083 personas (9.17 por ciento de los votantes) anularon su voto, éste movimiento surgió por el descontento, creo que generalizado, hacia la clase política que ha gobernado el país en los últimos años, como acepta Andrés Guerrero, estudiante, “en las elecciones de 2006 sí voté por el PAN y no me gustó mucho”, el descontento no es un asunto tan nuevo de 10 o 15 años, va más atrás pero los jóvenes de hoy no vivimos los problemas antiguos, estamos viendo los actuales y pensamos en consecuencia a estos.
Esa cuarta fuerza electoral que representó el voto en blanco en 2009 tuvo impacto en el recuento de votos en algunos municipios en que la diferencia entre el candidato ganador de la elección y el segundo lugar fue menor que la cantidad de votos nulos emitidos, como sucedió en Zapopan.
“El voto nulo puede ser simplemente una manera de decir juntos que nos tienen en el hartazgo”, comenta Graciela Sandoval en una locación de Guadalajara viendo pasar el ferrocarril. Ese hartazgo creado porque “desafortunadamente a los políticos les interesa solo acarrear gente”.
Aquellos que anularon su voto defienden la idea de expresar mediante su derecho a la votación que ninguno de los candidatos que ofrecen los partidos políticos les parece viable para sostener un gobierno que toma decisiones que les afectan; los críticos de éste movimiento arguyen que es solo beneficiar al partido más fuerte, con el clásico “si no votas, no te quejes”, pensando en que “El voto nulo hace voltear a la gente que está inconforme, pero no vas a salir de eso, es un voto nulo” Roberto Aguirre, de 27 años.
“Te dicen lo que quieres escuchar y al final no hay nada de eso”, comenta ante la cámara Crhistian Adrián, estudiante de teatro; como esta hay muchas frases expresivas del sentir por el incumplimiento de las promesas de campaña por parte de los servidores públicos.
Muchas personas pueden creer que el problema central son los partidos políticos y su necesidad de poder por el poder, “creo que los partidos y los políticos deben regresar a su forma de (preguntarse)
¿Pero por qué la gente entonces no exige?, en realidad sí lo hace pero “es muy fácil toparse con pared”, hay millones de jóvenes, adultos mayores, indígenas, pobres, campesinos, que exigen y lucha por sus derechos, pero el poder político gobernante cree que le conviene no escucharlos, quitar la agencia al ciudadano inconforme les ayuda a perpetuarse.
Ante el cuestionamiento de un posible arrepentimiento de acción del voto yo rescato la aportación de Roberto:“Yo creo que me he arrepentido más de no levantar la voz ante un sistema que en sí es corrupto, de eso me arrepiento”.
domingo, 15 de agosto de 2010
200 Ecos
200 ECOS es una serie documental realizada por jóvenes tapatíos, grabada en formato de alta definicion, que busca darle voz a la juventud en una reflexión sobre el pasado, el presente y el futuro de nuestra ciudad, de cara al Bicentenario y Centenario, mediante el diálogo sobre los temas que marcan la vida política, social, cultural y económica. La pregunta inicial: ¿Qué Celebramos?
Dirigida por Arturo Aguilar, se transmite todos los viernes por su canal de You Tube. Van dos capítulos.
Capítulo 1: Matrimonio, migración, pintura y tiempo libre.
Dirigida por Arturo Aguilar, se transmite todos los viernes por su canal de You Tube. Van dos capítulos.
Capítulo 1: Matrimonio, migración, pintura y tiempo libre.
miércoles, 21 de julio de 2010
Sea solidario y pague la cuota universitaria...
Partidero - Proceso Jalisco
Felipe Cobián R.
Debido a la implantación de una “aportación solidaria” que las autoridades de la UdeG se sacaron de la manga para el próximo ciclo escolar, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) se generó inconformidad en la mayoría de sus más de 12 mil alumnos, que se niegan a cubrir los 300 pesos que les exige el rector Pablo Arredondo Ramírez. En una carta que se adjunta en la orden de pago de cada estudiante, el maestro Arredondo explica que la UdeG atraviesa una situación financiera difícil, por lo que el CUCSH “ha establecido el concepto de aportación solidaria para contribuir a tu propia educación”.
No obstante, en abril pasado, cuando un universitario solicitó una explicación pormenorizada de esa “cuota solidaria” mediante la Ley de Transparencia, (cantidad recaudada, número de estudiantes que la aportan, los gastos por realizar, entre otros datos), la coordinadora de Transparencia y Archivo de la Secretaría General de la UdeG, Merlín Grisell Madrid Arzapalo, respondió que “la petición es procedente”. Luego, tras un galimatías de argumentaciones que abarcan tres apretadas cuartillas, sólo respondió vagamente algunos puntos secundarios. En lo principal se fue por la tangente: “Me permito comunicarle que el concepto de cuota solidaria es inexistente, asimismo la información referente a dicho concepto”. Quien pidió la información, que debió hacerlo a nombre de un grupo de estudiantes, se quedó como el chinito.
De todas formas, se ignora en qué se ocuparán las bien ubicadas y arquitectónicamente presumibles edificaciones del CUCSH, las cuales más pronto que tarde se irán quedando solas por el desplazamiento de todas o la mayor parte de las carreras hacia el Centro Cultural Universitario, para justificar tamaña inversión en las instalaciones que son como la niña de los ojos del mandamás de la UdeG, Raúl Padilla López.
---
Ese estudiante es nuestro compañero Omar, también conocido como Kisi, quien por este caso se ganó el apodo del "Transparencias McFly".
Más información sobre esta cuota solidaria "de ombligo" impuesta por Pablo Aredondo, en su entrevista en Notisistema con Laura Castro Golarte: aquí.

Se escucha mejor el podcast, pero si tienen problemas para consultarlo aquí les dejo la entrevista:
Felipe Cobián R.
Debido a la implantación de una “aportación solidaria” que las autoridades de la UdeG se sacaron de la manga para el próximo ciclo escolar, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) se generó inconformidad en la mayoría de sus más de 12 mil alumnos, que se niegan a cubrir los 300 pesos que les exige el rector Pablo Arredondo Ramírez. En una carta que se adjunta en la orden de pago de cada estudiante, el maestro Arredondo explica que la UdeG atraviesa una situación financiera difícil, por lo que el CUCSH “ha establecido el concepto de aportación solidaria para contribuir a tu propia educación”.
No obstante, en abril pasado, cuando un universitario solicitó una explicación pormenorizada de esa “cuota solidaria” mediante la Ley de Transparencia, (cantidad recaudada, número de estudiantes que la aportan, los gastos por realizar, entre otros datos), la coordinadora de Transparencia y Archivo de la Secretaría General de la UdeG, Merlín Grisell Madrid Arzapalo, respondió que “la petición es procedente”. Luego, tras un galimatías de argumentaciones que abarcan tres apretadas cuartillas, sólo respondió vagamente algunos puntos secundarios. En lo principal se fue por la tangente: “Me permito comunicarle que el concepto de cuota solidaria es inexistente, asimismo la información referente a dicho concepto”. Quien pidió la información, que debió hacerlo a nombre de un grupo de estudiantes, se quedó como el chinito.
De todas formas, se ignora en qué se ocuparán las bien ubicadas y arquitectónicamente presumibles edificaciones del CUCSH, las cuales más pronto que tarde se irán quedando solas por el desplazamiento de todas o la mayor parte de las carreras hacia el Centro Cultural Universitario, para justificar tamaña inversión en las instalaciones que son como la niña de los ojos del mandamás de la UdeG, Raúl Padilla López.
---
Ese estudiante es nuestro compañero Omar, también conocido como Kisi, quien por este caso se ganó el apodo del "Transparencias McFly".
Más información sobre esta cuota solidaria "de ombligo" impuesta por Pablo Aredondo, en su entrevista en Notisistema con Laura Castro Golarte: aquí.

Se escucha mejor el podcast, pero si tienen problemas para consultarlo aquí les dejo la entrevista:
miércoles, 23 de junio de 2010
Gira y da vueltas...
sábado, 8 de mayo de 2010
"El Agua es Como de Tu ¨Familia"
Desvinculemos acciones, justifiquemos gastos.
Alejandro Velazco
Seguramente han visto los espectaculares en las calles de la campaña lanzada en octubre de 2009 llamada "El agua es como de tu familia: protégela" de la Comisión Nacional del Agua.
También pudieron haber escuchado los spots para radio de esta misma campaña con música que entremezclaba una especie de rap=regetón con letras que invitan al cuidado del vital líquido.
Esta campaña publicitaria tuvo un costo total de 167 millones de pesos con la cual se esperaba crear conciencia de los jóvenes y adolescentes del ahorro del agua, dentro de la misma campaña se introdujo la modalidad de enviar mensajes de texto para poder recibir en tu celular consejos para tener un mejor aprovechamiento de dicho recurso.

Me dio una gran extrañeza al ver por primera vez la campaña, letra indescifrable, imágenes descontextualizadas, colores extremadamente llamativos; en radio: música hiphop con letritas carentes de cualquier vínculo que lograra crear una empatía, o al menos ese fue mi sentir por lo que la califiqué de una pésima campaña, preguntando a compañeros y amigos lo concluí: es una pésima estrategia de la CONAGUA.
Mediante la solicitud AA0170-1009, de Infomex se me entregó la "justificación teórica" (la cual pueden ver aquí) que fue utilizada por los publicistas contratados por la Comisión y me llevé una sorpresa.
Señalan que debido a un estudio que hicieron de investigación antropológica, encuentro de insights y de la problemática del consumo de agua se llegó a las siguientes conclusiones.
Primeramente se dirigiría al segmento de "pre-adolescente/adolescentes de todo el país" la propia CONAGUA señala:
Para crear empatía entre el mensaje de la campaña y este segmento, se seleccionaron los diferentes estilos gráficos y musicales que rigen conductas, modas y atraen la atención a esta edad. La forma (colores, dibujos, escenas y el tono) que se utiliza en el comercial logra que los niños se identifiquen. Esto se confirmó con una segunda investigación cualitativa pretest"
Afirma el documento oficial que esto crea un vínculo "emocional" entre "el agua y el usuario" (el agua tiene sentimientos y emociones, gran descubrimiento) y señalan que la analogía hecha con el concepto de "familia" crea conciencia sobre la importancia del escaso líquido, escaso para nosotros menos para las embotelladoras, pero ese es otro tema; en fin, la obsesión de este gobierno con el concepto de "familia" llega tan lejos que cree que al vincular absolutamente todo con ello es la respuesta para los problemas más graves del país, por ello que no acepten variaciones en su visión de lo que es familia.
Para la campaña radiofónica señalan lo siguiente:
se retomaron las melodías y ritmos populares con mayor auge en este segmento, siendo reggaetón, hip-hop y rap, los más importantes y reconocidos por el público objetivo"
Será cierto que este tipo de géneros musicales llegó con muy fuerte auge a nuestro país, pero aun no es muy buena idea generalizar así una estrategia que debiera ser tan importante.
La falta de profesionalismo y conocimiento de las entidades de gobierno, en este caso la CONAGUA, nos da como resultado acciones desvinculadas, sin seguimiento, sin utilidad y totalmente infértiles en la sociedad, estas actividades se convierten entonces en una forma de justificar el gasto, de darle trabajo al amigo diseñador, al amigo publicista, como un pequeño ejemplo la licenciada Elizabeth Serrano Nájera, quien actualmente es coordinadora de Investigación y Planeación de la Comisión Nacional del Agua (y de las principales encargadas de la campaña) aparece en la lista de pagos de 2007 de la Auditoría Superior de la Federación con un monto de 181,578.96 con fecha del 02 de julio al 31 de diciembre de 2007 por concepto de SERVICIOS DE ASESORÍA, CONSULTORÍA, INFORMÁTICOS, ESTUDIOS E INVESTIGACIONES Y OTROS SERVICIOS.
Si tan solo esas investigaciones sirvieran para algo pero como vemos en este caso de "El agua es como de tu familia" nos damos cuenta de que solo es dinero y tiempo que no reditúa en una verdadera solución a los problemas que se "intentan" resolver.
En fin, si no han visto la campaña véanla bien y pregunten a esos jóvenes a quienes va dirigida si realmente sienten ese vínculo emocional con el agua, la respuesta no sorprenderá, será un rotundo y tajante: no.
Alejandro Velazco
Seguramente han visto los espectaculares en las calles de la campaña lanzada en octubre de 2009 llamada "El agua es como de tu familia: protégela" de la Comisión Nacional del Agua.
También pudieron haber escuchado los spots para radio de esta misma campaña con música que entremezclaba una especie de rap=regetón con letras que invitan al cuidado del vital líquido.
Esta campaña publicitaria tuvo un costo total de 167 millones de pesos con la cual se esperaba crear conciencia de los jóvenes y adolescentes del ahorro del agua, dentro de la misma campaña se introdujo la modalidad de enviar mensajes de texto para poder recibir en tu celular consejos para tener un mejor aprovechamiento de dicho recurso.

Me dio una gran extrañeza al ver por primera vez la campaña, letra indescifrable, imágenes descontextualizadas, colores extremadamente llamativos; en radio: música hiphop con letritas carentes de cualquier vínculo que lograra crear una empatía, o al menos ese fue mi sentir por lo que la califiqué de una pésima campaña, preguntando a compañeros y amigos lo concluí: es una pésima estrategia de la CONAGUA.
Mediante la solicitud AA0170-1009, de Infomex se me entregó la "justificación teórica" (la cual pueden ver aquí) que fue utilizada por los publicistas contratados por la Comisión y me llevé una sorpresa.
Señalan que debido a un estudio que hicieron de investigación antropológica, encuentro de insights y de la problemática del consumo de agua se llegó a las siguientes conclusiones.
Primeramente se dirigiría al segmento de "pre-adolescente/adolescentes de todo el país" la propia CONAGUA señala:
Para crear empatía entre el mensaje de la campaña y este segmento, se seleccionaron los diferentes estilos gráficos y musicales que rigen conductas, modas y atraen la atención a esta edad. La forma (colores, dibujos, escenas y el tono) que se utiliza en el comercial logra que los niños se identifiquen. Esto se confirmó con una segunda investigación cualitativa pretest"
Afirma el documento oficial que esto crea un vínculo "emocional" entre "el agua y el usuario" (el agua tiene sentimientos y emociones, gran descubrimiento) y señalan que la analogía hecha con el concepto de "familia" crea conciencia sobre la importancia del escaso líquido, escaso para nosotros menos para las embotelladoras, pero ese es otro tema; en fin, la obsesión de este gobierno con el concepto de "familia" llega tan lejos que cree que al vincular absolutamente todo con ello es la respuesta para los problemas más graves del país, por ello que no acepten variaciones en su visión de lo que es familia.
Para la campaña radiofónica señalan lo siguiente:
se retomaron las melodías y ritmos populares con mayor auge en este segmento, siendo reggaetón, hip-hop y rap, los más importantes y reconocidos por el público objetivo"
Será cierto que este tipo de géneros musicales llegó con muy fuerte auge a nuestro país, pero aun no es muy buena idea generalizar así una estrategia que debiera ser tan importante.
La falta de profesionalismo y conocimiento de las entidades de gobierno, en este caso la CONAGUA, nos da como resultado acciones desvinculadas, sin seguimiento, sin utilidad y totalmente infértiles en la sociedad, estas actividades se convierten entonces en una forma de justificar el gasto, de darle trabajo al amigo diseñador, al amigo publicista, como un pequeño ejemplo la licenciada Elizabeth Serrano Nájera, quien actualmente es coordinadora de Investigación y Planeación de la Comisión Nacional del Agua (y de las principales encargadas de la campaña) aparece en la lista de pagos de 2007 de la Auditoría Superior de la Federación con un monto de 181,578.96 con fecha del 02 de julio al 31 de diciembre de 2007 por concepto de SERVICIOS DE ASESORÍA, CONSULTORÍA, INFORMÁTICOS, ESTUDIOS E INVESTIGACIONES Y OTROS SERVICIOS.
Si tan solo esas investigaciones sirvieran para algo pero como vemos en este caso de "El agua es como de tu familia" nos damos cuenta de que solo es dinero y tiempo que no reditúa en una verdadera solución a los problemas que se "intentan" resolver.
En fin, si no han visto la campaña véanla bien y pregunten a esos jóvenes a quienes va dirigida si realmente sienten ese vínculo emocional con el agua, la respuesta no sorprenderá, será un rotundo y tajante: no.
viernes, 5 de junio de 2009
¿ Jóvenes Indiferentes?
Apuntes en blanco y negro
Indiferencia juvenil
Carlos Emiliano Vidales González
Miércoles 3 de Junio de 2009
En ocasiones pareciera que el tiempo no hubiera transcurrido, que la vida social siguiera siendo la misma que hemos vivido los últimos años, las últimas décadas. La evidencia es la recurrencia de ciertos eventos, lo cíclico de los procesos de toma de decisión, los supuestos ejercicios democráticos o los tan anhelados tiempos de cambio. Tal es el caso del nuevo proceso electoral que vivimos ahora, un proceso que nos hace recordar discursos que ya escuchamos, frases ya dichas, promesas ya hechas y temas ya tratados. Sin embargo, dado que la memoria social parece irse acortando cada día más, hay elementos que aparecen como novedosos, como la evidencia de que las cosas sí se transforman y de que es posible pensar en nuevos escenarios. De esta forma, en la agenda mediática y campañas electorales emerge nuevamente el tema de los jóvenes, un sector al que se recurre constantemente en busca de legitimación y aprobación discursiva. Pero en este nuevo escenario algo sí parece estar cambiando, algo que no se encuentra directamente relacionado a una práctica discursiva sino a un imaginario social de lo que es el joven, un imaginario ligado a la idea de un ser a-crítico, desvinculado políticamente de la vida social y a la espera de oportunidades de participación en un espacio controlado por los otros, los no jóvenes, los que se proponen a sí mismos como los modelos a seguir. Pero nada más falso y nada más frustrante. Quizá el tiempo de elecciones no sólo se vincula ahora con el tiempo de promesas, sino también con el tiempo de simulación.
La crítica siempre es la misma, incluso se vuelve autorrecursiva, casi tautológica. El joven no participa, no se organiza, no le interesa la vida política y económica de su país, no se vincula a redes de cooperación y desarrollo cultural, artístico o educativo, permanece siempre a la espera de que el mundo de forma mágica le abra las puertas a la vida laboral, la cual a su vez le permita un desarrollo profesional y personal capaz de asegurarle un alto nivel adquisitivo. Por otro lado, ligado al mundo perceptual de la indeferencia y el conformismo, aparece también la irracionalidad y la inmadurez. Es como si el desarrollo de las facultades cognitivas no completara su cíclico sino hasta que las normas y leyes sociales así lo dictaminaran, como si fuese casi impensable que este sector social pudiera producir pensamiento crítico, razonado o por lo menos reflexionado. Mucho menos podemos hablar de ciencia, pues ese estadio está reservado para la madurez intelectual, lo cual supone también, madurez biológica. Así que el joven emerge casi como un ser a la búsqueda de guías, de pautas de acción, de las instrucciones que le permitan formarse una idea clara de cuál es el deber ser en nuestras sociedades contemporáneas. Pero nada más falso y nada más frustrante.
Los jóvenes vemos la recursividad de nuestros sistemas políticos, económicos y sociales, reconocemos la pobreza imaginativa del mundo político y alcanzamos a notar algunos de los graves problemas que enfrentan nuestros sistemas de planeación, evaluación y diagnóstico que se suponen se encuentra en la base de las políticas públicas. Entendemos de igual forma la compleja dinámica de la inserción al mercado laboral y somos capaces de identificar cuál es el panorama general no sólo de lo que nos sucede y transforma a nivel nacional, sino también a nivel regional y mundial. Por otro lado, somos herederos de nuevas redes de información, de nuevas configuraciones sociales y de nuevas estructuras de conocimiento que nos acerca más que a otros sectores a la posible comprensión de nuestro mundo social, así que somos también capaces de exigir no más recursividad y, por lo menos, un poco más de imaginación a todos aquellos que nos recitan viejos y obsoletos discursos, muchos de los cuales nos provocan indignación y preocupación. Indignación porque suponemos que aquel que nos habla se encuentra en ese estadio superior de desarrollo cognitivo y descubrimos que en muchos casos es todo lo contrario. Y preocupación porque ellos, los otros, los no jóvenes, ya son incapaces de ver que esos jóvenes de los que hablan, hace décadas que dejaron de existir.
El problema no es entonces puramente discursivo y tampoco se resuelve con encuestas, entrevistas o sondeos de opinión, mucho menos con falsas promesas de estabilidad y oportunidad social, sino con el reconocimiento de un sector crítico, propositivo, analítico y, por raro que parezca, reflexivo. La generalización es el origen del malentendido, de la confusión y la ruptura, así que el primer objetivo podría ser el pleno reconocimiento de un discurso agotado, de un discurso que desconoce de lo que habla. De eso ya nos dimos cuenta, pero ¿quién más lo ha hecho? La vida social se transforma y nosotros con ella, lo malo es que los discursos no lo hacen de igual forma ni las acciones políticas, económicas, culturales o educativas, así que el reto, más allá de la campaña política, es la transformación de ese falso imaginario de la juventud de hoy. Por lo tanto, la indiferencia juvenil no es necesariamente un mal social, sino la evidencia de que sus discursos ya los sabemos de memoria como de memoria sabemos que jamás llegan a la acción social.
Comentarios y sugerencias morocoi@yahoo.com
Indiferencia juvenil
Carlos Emiliano Vidales González
Miércoles 3 de Junio de 2009
En ocasiones pareciera que el tiempo no hubiera transcurrido, que la vida social siguiera siendo la misma que hemos vivido los últimos años, las últimas décadas. La evidencia es la recurrencia de ciertos eventos, lo cíclico de los procesos de toma de decisión, los supuestos ejercicios democráticos o los tan anhelados tiempos de cambio. Tal es el caso del nuevo proceso electoral que vivimos ahora, un proceso que nos hace recordar discursos que ya escuchamos, frases ya dichas, promesas ya hechas y temas ya tratados. Sin embargo, dado que la memoria social parece irse acortando cada día más, hay elementos que aparecen como novedosos, como la evidencia de que las cosas sí se transforman y de que es posible pensar en nuevos escenarios. De esta forma, en la agenda mediática y campañas electorales emerge nuevamente el tema de los jóvenes, un sector al que se recurre constantemente en busca de legitimación y aprobación discursiva. Pero en este nuevo escenario algo sí parece estar cambiando, algo que no se encuentra directamente relacionado a una práctica discursiva sino a un imaginario social de lo que es el joven, un imaginario ligado a la idea de un ser a-crítico, desvinculado políticamente de la vida social y a la espera de oportunidades de participación en un espacio controlado por los otros, los no jóvenes, los que se proponen a sí mismos como los modelos a seguir. Pero nada más falso y nada más frustrante. Quizá el tiempo de elecciones no sólo se vincula ahora con el tiempo de promesas, sino también con el tiempo de simulación.
La crítica siempre es la misma, incluso se vuelve autorrecursiva, casi tautológica. El joven no participa, no se organiza, no le interesa la vida política y económica de su país, no se vincula a redes de cooperación y desarrollo cultural, artístico o educativo, permanece siempre a la espera de que el mundo de forma mágica le abra las puertas a la vida laboral, la cual a su vez le permita un desarrollo profesional y personal capaz de asegurarle un alto nivel adquisitivo. Por otro lado, ligado al mundo perceptual de la indeferencia y el conformismo, aparece también la irracionalidad y la inmadurez. Es como si el desarrollo de las facultades cognitivas no completara su cíclico sino hasta que las normas y leyes sociales así lo dictaminaran, como si fuese casi impensable que este sector social pudiera producir pensamiento crítico, razonado o por lo menos reflexionado. Mucho menos podemos hablar de ciencia, pues ese estadio está reservado para la madurez intelectual, lo cual supone también, madurez biológica. Así que el joven emerge casi como un ser a la búsqueda de guías, de pautas de acción, de las instrucciones que le permitan formarse una idea clara de cuál es el deber ser en nuestras sociedades contemporáneas. Pero nada más falso y nada más frustrante.
Los jóvenes vemos la recursividad de nuestros sistemas políticos, económicos y sociales, reconocemos la pobreza imaginativa del mundo político y alcanzamos a notar algunos de los graves problemas que enfrentan nuestros sistemas de planeación, evaluación y diagnóstico que se suponen se encuentra en la base de las políticas públicas. Entendemos de igual forma la compleja dinámica de la inserción al mercado laboral y somos capaces de identificar cuál es el panorama general no sólo de lo que nos sucede y transforma a nivel nacional, sino también a nivel regional y mundial. Por otro lado, somos herederos de nuevas redes de información, de nuevas configuraciones sociales y de nuevas estructuras de conocimiento que nos acerca más que a otros sectores a la posible comprensión de nuestro mundo social, así que somos también capaces de exigir no más recursividad y, por lo menos, un poco más de imaginación a todos aquellos que nos recitan viejos y obsoletos discursos, muchos de los cuales nos provocan indignación y preocupación. Indignación porque suponemos que aquel que nos habla se encuentra en ese estadio superior de desarrollo cognitivo y descubrimos que en muchos casos es todo lo contrario. Y preocupación porque ellos, los otros, los no jóvenes, ya son incapaces de ver que esos jóvenes de los que hablan, hace décadas que dejaron de existir.
El problema no es entonces puramente discursivo y tampoco se resuelve con encuestas, entrevistas o sondeos de opinión, mucho menos con falsas promesas de estabilidad y oportunidad social, sino con el reconocimiento de un sector crítico, propositivo, analítico y, por raro que parezca, reflexivo. La generalización es el origen del malentendido, de la confusión y la ruptura, así que el primer objetivo podría ser el pleno reconocimiento de un discurso agotado, de un discurso que desconoce de lo que habla. De eso ya nos dimos cuenta, pero ¿quién más lo ha hecho? La vida social se transforma y nosotros con ella, lo malo es que los discursos no lo hacen de igual forma ni las acciones políticas, económicas, culturales o educativas, así que el reto, más allá de la campaña política, es la transformación de ese falso imaginario de la juventud de hoy. Por lo tanto, la indiferencia juvenil no es necesariamente un mal social, sino la evidencia de que sus discursos ya los sabemos de memoria como de memoria sabemos que jamás llegan a la acción social.
Comentarios y sugerencias morocoi@yahoo.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)