Acepto la responsabilidad compartida; pero ¿La diferencia entre cuidar o no mi naturaleza radica en la cantidad de basura que arrojamos en la calle o en la cantidad de acelerones que le doy a mi auto? Por supuesto, pero también radica en la cantidad de consejos y señalamientos que hacemos. Denunciar también es cuidar.
La materia pendiente del actual gobierno estatal es sin duda alguna la movilidad urbana, la materia pendiente de los gobiernos panistas, desde Alberto Cárdenas, son sin duda el desarrollo sustentable. ¿Será que el azul no combina con el verde?
Solo hace falta echarse una vueltecita a cualquier hemeroteca y ver como desde hace 13 años lo único que se ve en los diarios son las contingencias ambientales, la venta al por mayor de áreas verdes, los intentos frustrados de reforestaciones, y claro, las partidas que los diferentes gobernadores, Alberto Cárdenas Jiménez, Francisco Ramírez Acuña y el actual Emilio González Márquez; han destinado a la promoción de programas de desarrollo social, pues consientes están que los árboles nunca votaran.
El desarrollo sustentable no es un tema de poca monta para las grandes urbes del globo, es por todos conocido que ciudades de Canadá o Francia priorizan la ecología por encima de promociones como becas de transvales o apoyo para ancianos.
En cambio, el gobierno de Emilio solo ha sido conocido por sus grandes aportaciones a televisoras para promoción del estado, en particular de Guadalajara, de la cual fue presidente municipal antes del Dr. Petersen Farah.
Mientras tanto el debate sigue, pero no solo en el tema de la Primavera, donde según reportajes de distintos medios, en especial los que tienen que ver con la Universidad de Guadalajara; se denunciaba la compra-venta de terrenos en zona ambiental protegida del bosque de la Primavera; ahora el debate va mas allá, con el deceso del pequeño Miguel Ángel López Rocha, que ya se convirtió en el primer mártir de las políticas publicas ambientalistas y que solo es la punta del Iceberg que pocos han querido ver, y muy pocos denunciar; tenemos la compra-renta-préstamo-arrendamiento de la tercera sección del parque los Colomos, el último pulmón dentro de la ciudad donde se intentan construir departamentos de lujo; y la ya conocida compra-renta-préstamo-arrendamiento de otra parte del mismo bosque para el uso de suelo privado, mejor conocido como el polvorín, un centro de diversión donde se practica el Gotcha; este último terreno bajo el resguardo del gobierno zapopano, cuyo presidente municipal es el también panista Juan Sánchez Aldana.
Eso es lo que ha venido sucediendo hace ya un año en el tema ecológico, pues ya pocos recuerdan las contingencias ambientales de Miravalle o Loma Dorada, pocos recuerdan la presa de Arcediano o la mutilación de árboles en la avenida de las rosas, pocos recuerdan la gran idea de traer palmeras en los camellones de las principales avenidas de Guadalajara, como si por sentido común no se dieran cuenta que el clima no es propicio para su subsistencia, y ahora tenemos el montón de palmeras secas, con un tronco por cadáver y que a la postre, arruinan la postal de la perla tapatía, la misma postal que hubieran querido embellecer.
Pero lo peor esta por venir, sabemos de los planes emergentes donde se intentara instalar varios árboles a lo largo del corredor Javier Mina-Juárez-Vallarta y que solo podemos ver como la aspirina para el cáncer… lo peor esta por venir en el caso del pequeño Miguel Ángel y el podrido río Santiago… ahora nadie se quiere hacer responsable, y nadie empezando por Emilio, quien empieza a repartirla cuando sabe que le cabe todita. “La culpa es de todos” dijo lavándose las manos, pero se le olvido que el gobierno tiene una secretaria cuyos objetivos son el desarrollo sustentable en la entidad, se le olvido también que el gobierno es el encargado de regular las emanaciones de contaminantes que se vierten al río Santiago, el gobierno es el encargado de crear conciencia social en la población a través de la Familia, el gobierno es en fin, el primer responsable.
Acepto la responsabilidad compartida; pero ¿La diferencia entre cuidar o no mi naturaleza radica en la cantidad de basura que arrojamos en la calle o en la cantidad de acelerones que le doy a mi auto? Por supuesto, pero también radica en la cantidad de consejos y señalamientos que hacemos. Denunciar también es cuidar.
En fin, después de tanto periodicazo solo nos queda claro que el Gobierno de Emilio González Márquez esta verde, no de coraje si no en políticas publicas que preserven el medio ambiente. Esta verde, pero ese verde no es vida