Mural
Juan Villoro
7 Ene. 11
"¿Estás de malas o sólo eres francés?". Esta pregunta tiene peculiar sentido. Como todos los años, la agencia Gallup valoró los índices de optimismo y pesimismo en el planeta. Noblesse oblige, los más tristes de la Tierra fueron los franceses, seguidos por los islandeses, los rumanos, los serbios y los británicos.
Una vez más, la alegría estuvo del lado de los países pobres. La nación más feliz del orbe es Nigeria. El segundo lugar se lo llevó Vietnam. El tercer puesto fue un empate que anuncia un partido épico para el próximo Mundial: Brasil y Ghana. El cuarto lugar le correspondió al gigante del capitalismo autoritario (China) y el sorprendente quinto sitio a Kosovo (uno pensaría que si los serbios sucumben a la depresión, otro tanto debería pasarle a los kosovares, pero está visto que la historia impacta de distinto modo a quienes pasan por cataclismos similares).
Que los franceses dominen la tristeza invita a reflexionar, no sólo sobre el humor de esa región, sino sobre la noción misma de "felicidad".
París es, quizá, la capital más bella del mundo, pero sus habitantes la recorren como si no lo supieran. ¿Ignoran la supremacía de esos puentes y la cuidada geometría de los edificios? Por supuesto que no. Simplemente desprecian la dicha fácil. Uno de los grandes misterios de la cultura es que le otorga valor a la inconformidad y al pesimismo. Repasemos algunos de los títulos más populares de la literatura francesa del siglo 20: "La Náusea", "La Peste", "Buenos Días, Tristeza", "El inmoralista", "Viaje al Fondo de la Noche", "Pompas Fúnebres". Sin llegar a la contundencia de Victor Hugo, que resumió su época con un lema sin consuelo ("Los Miserables"), los novelistas franceses del siglo pasado demostraron que lo interesante suele ser canijo. En manos de un francés, hasta los títulos neutros parecen tremendos: cuando Malraux escribe "La Condición Humana", Camus "El Extranjero" o Houellebecq "La Posibilidad de una Isla", sospechamos que no hay alivio en ser humano, forastero o isleño.
La "nueva ola" del cine francés perfeccionó los personajes maravillosamente tristes. Mientras Alain Delon fumaba un cigarro oscuro, sus ojos melancólicos anunciaban que en la última toma sería acribillado con injusta elegancia.
El cine francés le debe mucho a los suéteres de cuello de tortuga, la iluminación en penumbra y los coches Citroen que permitían tomas a la altura de las rodillas de los peatones. Pero sobre todo, le debe su fortuna a la demostración de que las reacciones emocionales son arbitrarias y casi nunca agradables. El cine francés refinó al máximo la belleza neurótica: para tener chiste, las guapas también deben tener problemas.
Desde "Las Relaciones Peligrosas", de Chardelos de Laclos, sabemos que, cuando el amor se enreda, requiere de denominaciones francesas como femme fatale, ménage ˆ trois o voyeur.
Las teorías de Lacan, Foucault, Derrida, Barthes y Bataille hicieron lo suyo para demostrar que el placer tiene causas raras. Los antecedentes del asunto son remotos. Denis de Rougemont encontró el impulso rector de la poesía amorosa en los textos cátaros del siglo 12, que tratan de la pasión no correspondida. El hombre satisfecho no versifica; el impulso creador viene del rechazo o de las tribulaciones que trae la aceptación.
Total que Francia ha dedicado buena parte de su cultura a hacer interesante la tristeza. "Llueve en la ciudad como llueve en mi corazón", escribe Verlaine.
No es raro que los franceses se depriman en forma tan satisfactoria. En su contexto, la dicha en estado puro parece un remedio de farmacia, un jarabe demasiado simple.
Resulta imposible evaluar la dicha al margen de cada sociedad. Las ilusiones son tan cambiantes como los países. Quienes saben que las cosas podrían estar mejor no se declaran satisfechos. En este sentido, el descontento es un atributo de la conciencia crítica. "Sólo un cretino es feliz de tiempo completo", comenta Umberto Eco.
¿Significa esto que los países que se juzgan dichosos estén desinformados, o sean ingenuos o incluso irresponsables? No necesariamente. Cada caso merece análisis especial. ¿El clima y el paisaje volcánico juegan un papel en el pesimismo islandés? ¿La tiránica sociedad china hace que sus habitantes se declaren felices por decreto?
No siempre es fácil traducir encuestas al idioma en que dicen algo. A mi modo de ver, los sondeos nacionales no expresan una valoración real de la esperanza o la decepción; expresan la peculiar forma en que la gente se adapta a su país. Como explica Martín Caparrós en "Contra el Cambio", en Nigeria la alegría no es el resultado de una vida satisfecha sino la promesa de que la vida es posible. De manera equivalente, en Francia, cierta dosis de nihilismo no es un síntoma de suicidio sino el sofisticado requisito para la aceptación. En el fondo, ser alegre en Nigeria se parece bastante a ser triste en Francia. En ambos casos la adaptación viene de un problema: donde hay carencia, hay expectativa.
A todo esto, ¿qué pasa con la felicidad en México? ¿Todavía existe? La próxima semana analizaremos el asunto.
sábado, 8 de enero de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
Taquicardia
Y ahí estaba él, frente a la ventana, con la pistola empuñada en su mano izquierda, apuntando directo a su cabeza, con la soga al cuello ajustada a una viga en el techo, parado sobre la silla del desván, con un bote de raticida en la mano derecha y una aguja llena de aire en la bolsa de su camisa lista para inyectarse en sus venas.
Pretendía que su vida fuera diferente, emprendió un largo viaje por el océano mientras pensaba en todo lo que le había sucedido allá donde pronto diría “aquel lado del charco”, desde el día en que nació, por qué no, no llevaba prisa, quería crear una historia nueva.
Ya todo le tenía harto, era tan monótono que por años fue difícil escapar, su soledad le hacía daño pues no hay cosa más terrible que sentirla cuando se está rodeado de gente. Esa gente vil que solo lo buscaba por sus intereses personales, fieles a su condición humana, egoístas como solo ellos pueden, bastardos que no merecen tenerlo cerca.
Su vida era buena, preparó ese viaje con tiempo y calma, la brisa del mar acariciaba su rostro, estar solo le hacía falta así que dijo a su esposa y a su hijo que estaría fuera por un tiempo, que no fueran egoístas y lo comprendieran pues él les había dado todo de sí, qué necesitaba de ellos un pequeño sacrificio de 3 meses sin su presencia, no se acabaría el mundo en ese tiempo, la paciencia era la virtud que él más adoraba en las personas. Mientras respiraba la salinidad del ambiente tomaba su pluma y meditaba.
Cuanto hacía le salía mal, o eso pensaba, nadie le reconocía su esfuerzo, o eso pensaba, y así se confundía más, ¿le pasaba o lo pensaba? Por eso un día estaba feliz, al siguiente deprimido, a los dos más feliz, y luego molesto, enredado en sus pensamientos o en lo que le pasaba o en lo que pensaba que le pasaba o en lo que le pasaba porque así él lo pensaba.
Eligió el mejor barco que pudo pagar, sus ingresos eran altos pero no demasiado, contaba con una buena vida, una linda esposa, un único hijo, una casa propia en el centro de una ciudad pequeña y pintoresca, decorada a su gusto, no tenía auto pues prefería usar bicicleta, al fin y al cabo era más saludable y era necesario pensar en los demás. Siempre pensaba en los demás, casi nunca, muy pocas veces, se preocupaba por él mismo, como todo ser humano que debe vivir en sociedad para sobrevivir tiene el instinto de preservar a los suyos a fin de preservarse a sí mismo, no estamos hechos para ser individualistas, pensaba.
Sus esfuerzos fueron buenos pero él los creía insuficientes, se desviaba de sus objetivos por nimiedades, los amigos no pueden existir, se decía a sí mismo, la falsedad de las personas les impide crear lazos de afectividad, aun así pasaba largas horas con los que llamaba “las personas que quiero” y luego se reprochaba por el tiempo perdido, soñando cada madrugada en lo necesario que era abandonar toda emoción cursi de su mente y dedicarse a su futuro, nació solo, vivió solo, morirá solo, como debe ser.
¿Por qué no empezar a pensar por su bienestar y a exigir lo que su intelecto le debía otorgar como derechos? Algo de ego no está de más para las personas como él. Nunca pensaba en esas cosas pero la reflexión a solas le abrió profundos sentimientos que no tenía presentes en el día a día cotidiano, rodeado de la gente a la que ama, amigos, vecinos, hermanos, esposa, su querido hijo, por qué tener presente su propio bienestar cuando ellos lo eran todo, si ellos son felices yo lo soy, se repetía sin escucharse como un mantra fundido en sus venas, cada acción así lo demostraba y no necesitaba más, era feliz amaba y era amado.
Pero entonces llegaban ellos, su gente, los que lo apoyaban en todo momento, los que habían demostrado no estar a su lado por intereses personales, eran esos los buenos momentos, se sentía parte de algo, productivo no solo en asuntos materiales sino en emocionales, podía ayudar a otros, ¿por qué no? Dar algo de ti a los demás te hace mejor persona, te hace crear vínculos, esas relaciones que mantienes con todas las personas, que cada una es diferente y te aporta cosas nuevas cada día, los momentos de felicidad llegaban.
Ya había pasado mes y medio, la mitad del tiempo que planeaba estar lejos, la historia iba avanzando, iba mejorando, creía que algo le faltaba para lo cual usaría el tiempo restante, escribía todo el día, y por las noches salía a ver las estrellas, compañeras de su travesía que siempre le daban respuestas o que le hacían inventarse respuestas ¿cuándo una estrella muy lejana explota cuánto tiempo tardará para que eso afecte en algo a la Tierra? Todo está conectado, todo se relaciona y se afecta.
Poco a poco dejaba el miedo de lado, si dejar de pensar en el pasado y dejar de temerle al futuro fuera fácil habría sido feliz desde hace tiempo, pero en eso estaba, no había que seguir el duelo por toda su vida, él no era culpable de nada y así lo comenzaba a entender. Si el futuro le deparaba cosas buenas o malas o ambas o ninguna no debería importarle, estaba feliz en el momento y si la gente lo abandonaba como era costumbre que lo hicieran no se iba a matar por eso, amigos sobran en el mundo, se compraría un perro y ya.
Por qué todo le salía tan mal, ¿las personas que estaban cerca de él lo hacían de verdad por cariño, existía el cariño? Desde que tuvo memoria se dijo que ese tipo de preguntas eran tan ociosas como clasificar a los amigos o acumular billetes para poder llenar una alberca con ellos y nadar, así. Pero ahora lo pensaba, comenzaba a sentirse harto de esa vida con seres tan despreciables pero no había tenido la calma para darse cuenta, el meditar puede dejar confusas las ideas pero la sensación de claridad. El libro ya casi estaba terminado, sería un éxito, creó su nueva historia.
Entonces fue que la conoció, la vio, le sonrió, la invitó al cine, a cenar, charlaron largamente y se enamoró de ella, increíble que algo así exista, el amor, vendió todas sus pertenencias y se fue lejos, se despidió de todos sus amigos, no tenía familia, su madre murió en el parto, su padre abandonó a su madre después del coito, pero ahora se sentía feliz, como nunca lo pensó. Buscaron juntos una linda casa en una ciudad nueva, una vida nueva, una novela apasionada tras todo lo tormentoso que había sido su vida. Ahora sí, empezaría una nueva historia y… Fin.
Logró que su vida fuera diferente, la vida de ese personaje por el que sacrificó todo, guardó su pluma y decidió regresar, se habían cumplido los 3 meses. Llegó a casa, no saludó a toda la familia, amigos, vecinos, que estaban reunidos para darle la bienvenida, subió las escaleras. Su esposa supuso que se sentía agotado por el viaje y había ido a darse una ducha, tras una hora decidió subir a verlo, los invitados sonrientes charlaban entre ellos sobre los excelentes libros de su amigo, el dueño de aquella casa, un gran escritor, un verdadero creador de historias.
Ella subió al ático y ahí lo encontró. Frente a la ventana, con una pistola empuñada en su mano izquierda, apuntando directo a su cabeza, con una soga alrededor del cuello ajustada a una viga en el techo, parado sobre una silla del desván, con un bote de raticida en la mano derecha y una aguja llena de aire en la bolsa de su camisa lista para inyectarse en sus venas. Un grito escapó.
- ¡Querido, pero qué haces!
- Terminando esta historia como debe terminar.
El sonido del revólver sonó hasta el comedor.
Pretendía que su vida fuera diferente, emprendió un largo viaje por el océano mientras pensaba en todo lo que le había sucedido allá donde pronto diría “aquel lado del charco”, desde el día en que nació, por qué no, no llevaba prisa, quería crear una historia nueva.
Ya todo le tenía harto, era tan monótono que por años fue difícil escapar, su soledad le hacía daño pues no hay cosa más terrible que sentirla cuando se está rodeado de gente. Esa gente vil que solo lo buscaba por sus intereses personales, fieles a su condición humana, egoístas como solo ellos pueden, bastardos que no merecen tenerlo cerca.
Su vida era buena, preparó ese viaje con tiempo y calma, la brisa del mar acariciaba su rostro, estar solo le hacía falta así que dijo a su esposa y a su hijo que estaría fuera por un tiempo, que no fueran egoístas y lo comprendieran pues él les había dado todo de sí, qué necesitaba de ellos un pequeño sacrificio de 3 meses sin su presencia, no se acabaría el mundo en ese tiempo, la paciencia era la virtud que él más adoraba en las personas. Mientras respiraba la salinidad del ambiente tomaba su pluma y meditaba.
Cuanto hacía le salía mal, o eso pensaba, nadie le reconocía su esfuerzo, o eso pensaba, y así se confundía más, ¿le pasaba o lo pensaba? Por eso un día estaba feliz, al siguiente deprimido, a los dos más feliz, y luego molesto, enredado en sus pensamientos o en lo que le pasaba o en lo que pensaba que le pasaba o en lo que le pasaba porque así él lo pensaba.
Eligió el mejor barco que pudo pagar, sus ingresos eran altos pero no demasiado, contaba con una buena vida, una linda esposa, un único hijo, una casa propia en el centro de una ciudad pequeña y pintoresca, decorada a su gusto, no tenía auto pues prefería usar bicicleta, al fin y al cabo era más saludable y era necesario pensar en los demás. Siempre pensaba en los demás, casi nunca, muy pocas veces, se preocupaba por él mismo, como todo ser humano que debe vivir en sociedad para sobrevivir tiene el instinto de preservar a los suyos a fin de preservarse a sí mismo, no estamos hechos para ser individualistas, pensaba.
Sus esfuerzos fueron buenos pero él los creía insuficientes, se desviaba de sus objetivos por nimiedades, los amigos no pueden existir, se decía a sí mismo, la falsedad de las personas les impide crear lazos de afectividad, aun así pasaba largas horas con los que llamaba “las personas que quiero” y luego se reprochaba por el tiempo perdido, soñando cada madrugada en lo necesario que era abandonar toda emoción cursi de su mente y dedicarse a su futuro, nació solo, vivió solo, morirá solo, como debe ser.
¿Por qué no empezar a pensar por su bienestar y a exigir lo que su intelecto le debía otorgar como derechos? Algo de ego no está de más para las personas como él. Nunca pensaba en esas cosas pero la reflexión a solas le abrió profundos sentimientos que no tenía presentes en el día a día cotidiano, rodeado de la gente a la que ama, amigos, vecinos, hermanos, esposa, su querido hijo, por qué tener presente su propio bienestar cuando ellos lo eran todo, si ellos son felices yo lo soy, se repetía sin escucharse como un mantra fundido en sus venas, cada acción así lo demostraba y no necesitaba más, era feliz amaba y era amado.
Pero entonces llegaban ellos, su gente, los que lo apoyaban en todo momento, los que habían demostrado no estar a su lado por intereses personales, eran esos los buenos momentos, se sentía parte de algo, productivo no solo en asuntos materiales sino en emocionales, podía ayudar a otros, ¿por qué no? Dar algo de ti a los demás te hace mejor persona, te hace crear vínculos, esas relaciones que mantienes con todas las personas, que cada una es diferente y te aporta cosas nuevas cada día, los momentos de felicidad llegaban.
Ya había pasado mes y medio, la mitad del tiempo que planeaba estar lejos, la historia iba avanzando, iba mejorando, creía que algo le faltaba para lo cual usaría el tiempo restante, escribía todo el día, y por las noches salía a ver las estrellas, compañeras de su travesía que siempre le daban respuestas o que le hacían inventarse respuestas ¿cuándo una estrella muy lejana explota cuánto tiempo tardará para que eso afecte en algo a la Tierra? Todo está conectado, todo se relaciona y se afecta.
Poco a poco dejaba el miedo de lado, si dejar de pensar en el pasado y dejar de temerle al futuro fuera fácil habría sido feliz desde hace tiempo, pero en eso estaba, no había que seguir el duelo por toda su vida, él no era culpable de nada y así lo comenzaba a entender. Si el futuro le deparaba cosas buenas o malas o ambas o ninguna no debería importarle, estaba feliz en el momento y si la gente lo abandonaba como era costumbre que lo hicieran no se iba a matar por eso, amigos sobran en el mundo, se compraría un perro y ya.
Por qué todo le salía tan mal, ¿las personas que estaban cerca de él lo hacían de verdad por cariño, existía el cariño? Desde que tuvo memoria se dijo que ese tipo de preguntas eran tan ociosas como clasificar a los amigos o acumular billetes para poder llenar una alberca con ellos y nadar, así. Pero ahora lo pensaba, comenzaba a sentirse harto de esa vida con seres tan despreciables pero no había tenido la calma para darse cuenta, el meditar puede dejar confusas las ideas pero la sensación de claridad. El libro ya casi estaba terminado, sería un éxito, creó su nueva historia.
Entonces fue que la conoció, la vio, le sonrió, la invitó al cine, a cenar, charlaron largamente y se enamoró de ella, increíble que algo así exista, el amor, vendió todas sus pertenencias y se fue lejos, se despidió de todos sus amigos, no tenía familia, su madre murió en el parto, su padre abandonó a su madre después del coito, pero ahora se sentía feliz, como nunca lo pensó. Buscaron juntos una linda casa en una ciudad nueva, una vida nueva, una novela apasionada tras todo lo tormentoso que había sido su vida. Ahora sí, empezaría una nueva historia y… Fin.
Logró que su vida fuera diferente, la vida de ese personaje por el que sacrificó todo, guardó su pluma y decidió regresar, se habían cumplido los 3 meses. Llegó a casa, no saludó a toda la familia, amigos, vecinos, que estaban reunidos para darle la bienvenida, subió las escaleras. Su esposa supuso que se sentía agotado por el viaje y había ido a darse una ducha, tras una hora decidió subir a verlo, los invitados sonrientes charlaban entre ellos sobre los excelentes libros de su amigo, el dueño de aquella casa, un gran escritor, un verdadero creador de historias.
Ella subió al ático y ahí lo encontró. Frente a la ventana, con una pistola empuñada en su mano izquierda, apuntando directo a su cabeza, con una soga alrededor del cuello ajustada a una viga en el techo, parado sobre una silla del desván, con un bote de raticida en la mano derecha y una aguja llena de aire en la bolsa de su camisa lista para inyectarse en sus venas. Un grito escapó.
- ¡Querido, pero qué haces!
- Terminando esta historia como debe terminar.
El sonido del revólver sonó hasta el comedor.
martes, 4 de enero de 2011
El fraude de Aurea*
Aurea es la única capaz de mantener fija la atención de esos 15 niños que tienen un monstruo en la mano, o por lo menos eso les han dicho que es un calcetín adornado con dos botones que hacen las veces de ojos y un poco estambre en la punta como si fuera peluca; ahora entendemos que los niños se han embadurnado un monstruo en el brazo.
Aurea les dice que el monstruo debe brincar y ellos, los niños que no paran de picarle los ojos a su monstruo, brincan. El monstruo debe rugir y ellos imitan al rey de la selva, el monstruo debe temblar y ellos tiritan. Cada grito de Aurea es acción instantánea, y eso impresiona a cualquiera, menos aquí, en este corral.
Afuera del taller “Los monstruos come cuentos” de FIL niños hay espacio para que las madres platiquen de todo menos de libros. Y también está ella, Rosa, una niña sentada en el regazo de su madre pues no es demasiado chica como para estar brincando dentro de ese corral ni tan grande como para andar correteando autores en los salones de la FIL, cual loca despavorida.
La historia termina cuando Belinda, una de las niñas dentro del de esa alfombra, ha dejado de brincar y de rugir y de temblar, no pone atención y se ha quitado el monstruo de la mano; lo peor: sus pequeños ojos celestes se le están llenando de lágrimas y Aurea se distrae y aquello se ha vuelto un manicomio y ya nadie recuerda que esto era un corral de monstruos. ¿El motivo? Belinda necesita ir al baño y por más que se asoma no encuentra a su mamá.
*Una minicrónica que no alcanzó a salir por cuestiones de espacio en un diario de la ciudad.
sábado, 1 de enero de 2011
Mi madre es culpable.
La doctora Moreno mató a su hijo, no hay más qué decir pero sin embargo se dice, la discusión se desata y sobre ella recaen los prejuicios moralistas, el catolicismo dogmático y el circo mediático que caracteriza a México desde hace más de 5 décadas.
Me encuentro de visita en casa de mi abuela, no es muy frecuente que me encuentre ahí pero son épocas navideñas y es necesario colgarse de ello para visitar a los seres queridos que han sido abandonados por las ocupaciones de la vida. La abuela me recibe gustosa, me da dulces y chocolates cual si fuera aun un niño, pero los años han pasado ya por su cuerpo y la han debilitado hasta el extremo, entonces comienza su rutina, se sienta en su sillón favorito y enciende el televisor con cable para ver sus películas, esas del cine mexicano de los años cincuenta que a todas las personas de su edad gustan.
Sabía que esto pasaría pero por mí no hay problema alguno. Crecí en una familia amante del cine y la música de mitad de siglo por lo que desde pequeño estuve expuesto a ese tipo de productos culturales y los disfruto, María Félix y las películas de Luis Buñuel son de sus favoritas. Me pongo cómodo, doy un beso a la abuela, me acerca un tazón de frituras y comienza la función del día.
Mi madre es culpable, reza el título, protagonizada por Marga López y dirigida por Julián Soler. La trama es sencilla pero imagino que debió ser polémica en su tiempo, resulta que en un programa de televisión estilo talk show (primero me sorprendí de que en esas épocas hubiera algo así) se presenta una especie de jurado “tradicional mexicano”, que es como lo anuncia el presentador, y se narra la historia de Consuelo Moreno, una mujer que estudiando medicina se enamora de su profesor el doctor Javier Manterola quien a su vez se enamora de ella.
El doctor le propone matrimonio pese a que él es un “ferviente católico” y ella es “no creyente”, cosa que se recalca a lo largo de toda la; la doctora Consuelo acepta un matrimonio por la iglesia y que su esposo eduque a los hijos que vayan a tener en la fe católica pues afirma “yo no podría jamás imponer una creencia”.

En fin, en el momento clímax del filme el hijo, el único que podrán tener pues la doctora sufrió un problema de parto, es diagnosticado con cáncer en la mandíbula, algo incurable. La doctora vive el sufrimiento de su hijo al inyectarle las medicinas que apaciguan el dolor y cada día se vuelven más inservibles hasta llegar al punto en que ya no calman el dolor. La doctora Moreno en su desesperación dentro del cuarto con su hijo gritando inyecta a su hijo con más de la dosis del día para que este ya no sufra más, el niño muere por la sobredosis librándose del dolor que le causaba el tumor en el maxilar.
Tras decírselo a su esposo y ver que este no la comprende ni apoya va y se entrega a la justicia por el crimen que cometió y es cuando se vuelve al inicio, el programa televisivo en que un grupo “representativo” de la sociedad mexicana debatirá y sentenciará a la mujer. Un periodista, una maestra, un rabino, un sacerdote católico, un jesuita, un abogado, un filósofo y un médico exponen sus razones de juicio en contra o a favor de la doctora Moreno.
Es ahí cuando se me sale la pregunta incómoda hacia mi abuela, una que quizá no debí hacer pero se me quemaba en la garganta ¿por qué los católicos se molestan ante un caso así si ustedes creen que existe la vida después de la muerte? Al fin y al cabo el mundo para los católicos es un “valle de lágrimas” al cual se viene a sufrir y la verdadera vida está en el cielo con su dios. Mi abuela solo contestó un seco “no lo sé” pero argumentó a favor de la doctora Moreno pues ella sabe lo que es ver el dolor de un hijo y perder a 4 de ellos.
En la película al final el juez termina sentenciando que la doctora Moreno es inocente pero tras la intervención de su esposo que tiene una “responsabilidad eterna” pues contrajo matrimonio sagrado con ella. Me saltaron a la mente una infinidad de preguntas, el hecho del circo presentado en televisión al más puro estilo Televisa que me muestra los inicios de los degradante medios de comunicación que tenemos ahora me lo pasé de largo y me enfoqué en otros asuntos.
Y creo que sí es ambiguo y nunca lo había notado, cuando los católicos dogmáticos se aferran a combatir los avances para aprobar la eutanasia en países democráticos me parece una contradicción a sus creencias o, lo que creo es más viable, inconcientemente saben que su dios no existe y que no hay una “mejor vida” después de la muerte. Si fuera así no habría motivo para que permitieran que una persona, un prójimo como ellos, que desea su muerte para evitar el sufrimiento lo lograra y tuviera asistencia médica para ello pues deberían estar seguros de que algo mejor le espera a esa persona en “el reino de los cielos”.
Es como cuando una persona dice haber hablado con dios y la gente a su alrededor lo tildan de loco, como lo hizo mi hermana con cierto novio que tenía, ahora él está en un hospital psiquiátrico y dios nunca le habló, ¿por qué lo tildaron de loco mi hermana y mi madre, fervientes católicas? Creo que en el fondo, muy en el fondo, saben que dios es una representación y que existe en tanto abstracción pero que él no es un ser físico que creó el cielo y la tierra en 7 días y que los espera en el cielo y los cuida desde ahí, aunque le recen y vayan a misa los domingos y viernes primeros del mes, aunque le pidan cosas imposibles saben inconcientemente que no los escucha pues solo es una creación de ellas. Como lo son Jehová, Alá, Thor, Atenea o Kukul Khan, representaciones y creaciones de la mente humana necesitada de cierta espiritualidad y de explicaciones a sucesos que no puede comprender.
Ese pensamiento atiborrado de dudas e hipótesis que duró 2 minutos se esfumó cuando mi abuela sirvió la mesa y nos sentamos a comer, al final ella bendice los alimentos, yo le pongo atención y me persigno como cuando me enseñaron de niño, aunque ella sepa que lo hago por respeto a ella y nada más, y así es, respeto las creencias de todos y así pido que ellos respeten mis acciones, solo fueron dudas espontáneas que me surgieron y que me gustaría que me pudieran responder quienes están tan seguros de la existencia de un dios.
Me encuentro de visita en casa de mi abuela, no es muy frecuente que me encuentre ahí pero son épocas navideñas y es necesario colgarse de ello para visitar a los seres queridos que han sido abandonados por las ocupaciones de la vida. La abuela me recibe gustosa, me da dulces y chocolates cual si fuera aun un niño, pero los años han pasado ya por su cuerpo y la han debilitado hasta el extremo, entonces comienza su rutina, se sienta en su sillón favorito y enciende el televisor con cable para ver sus películas, esas del cine mexicano de los años cincuenta que a todas las personas de su edad gustan.
Sabía que esto pasaría pero por mí no hay problema alguno. Crecí en una familia amante del cine y la música de mitad de siglo por lo que desde pequeño estuve expuesto a ese tipo de productos culturales y los disfruto, María Félix y las películas de Luis Buñuel son de sus favoritas. Me pongo cómodo, doy un beso a la abuela, me acerca un tazón de frituras y comienza la función del día.
Mi madre es culpable, reza el título, protagonizada por Marga López y dirigida por Julián Soler. La trama es sencilla pero imagino que debió ser polémica en su tiempo, resulta que en un programa de televisión estilo talk show (primero me sorprendí de que en esas épocas hubiera algo así) se presenta una especie de jurado “tradicional mexicano”, que es como lo anuncia el presentador, y se narra la historia de Consuelo Moreno, una mujer que estudiando medicina se enamora de su profesor el doctor Javier Manterola quien a su vez se enamora de ella.
El doctor le propone matrimonio pese a que él es un “ferviente católico” y ella es “no creyente”, cosa que se recalca a lo largo de toda la; la doctora Consuelo acepta un matrimonio por la iglesia y que su esposo eduque a los hijos que vayan a tener en la fe católica pues afirma “yo no podría jamás imponer una creencia”.

En fin, en el momento clímax del filme el hijo, el único que podrán tener pues la doctora sufrió un problema de parto, es diagnosticado con cáncer en la mandíbula, algo incurable. La doctora vive el sufrimiento de su hijo al inyectarle las medicinas que apaciguan el dolor y cada día se vuelven más inservibles hasta llegar al punto en que ya no calman el dolor. La doctora Moreno en su desesperación dentro del cuarto con su hijo gritando inyecta a su hijo con más de la dosis del día para que este ya no sufra más, el niño muere por la sobredosis librándose del dolor que le causaba el tumor en el maxilar.
Tras decírselo a su esposo y ver que este no la comprende ni apoya va y se entrega a la justicia por el crimen que cometió y es cuando se vuelve al inicio, el programa televisivo en que un grupo “representativo” de la sociedad mexicana debatirá y sentenciará a la mujer. Un periodista, una maestra, un rabino, un sacerdote católico, un jesuita, un abogado, un filósofo y un médico exponen sus razones de juicio en contra o a favor de la doctora Moreno.
Es ahí cuando se me sale la pregunta incómoda hacia mi abuela, una que quizá no debí hacer pero se me quemaba en la garganta ¿por qué los católicos se molestan ante un caso así si ustedes creen que existe la vida después de la muerte? Al fin y al cabo el mundo para los católicos es un “valle de lágrimas” al cual se viene a sufrir y la verdadera vida está en el cielo con su dios. Mi abuela solo contestó un seco “no lo sé” pero argumentó a favor de la doctora Moreno pues ella sabe lo que es ver el dolor de un hijo y perder a 4 de ellos.
En la película al final el juez termina sentenciando que la doctora Moreno es inocente pero tras la intervención de su esposo que tiene una “responsabilidad eterna” pues contrajo matrimonio sagrado con ella. Me saltaron a la mente una infinidad de preguntas, el hecho del circo presentado en televisión al más puro estilo Televisa que me muestra los inicios de los degradante medios de comunicación que tenemos ahora me lo pasé de largo y me enfoqué en otros asuntos.
Y creo que sí es ambiguo y nunca lo había notado, cuando los católicos dogmáticos se aferran a combatir los avances para aprobar la eutanasia en países democráticos me parece una contradicción a sus creencias o, lo que creo es más viable, inconcientemente saben que su dios no existe y que no hay una “mejor vida” después de la muerte. Si fuera así no habría motivo para que permitieran que una persona, un prójimo como ellos, que desea su muerte para evitar el sufrimiento lo lograra y tuviera asistencia médica para ello pues deberían estar seguros de que algo mejor le espera a esa persona en “el reino de los cielos”.
Es como cuando una persona dice haber hablado con dios y la gente a su alrededor lo tildan de loco, como lo hizo mi hermana con cierto novio que tenía, ahora él está en un hospital psiquiátrico y dios nunca le habló, ¿por qué lo tildaron de loco mi hermana y mi madre, fervientes católicas? Creo que en el fondo, muy en el fondo, saben que dios es una representación y que existe en tanto abstracción pero que él no es un ser físico que creó el cielo y la tierra en 7 días y que los espera en el cielo y los cuida desde ahí, aunque le recen y vayan a misa los domingos y viernes primeros del mes, aunque le pidan cosas imposibles saben inconcientemente que no los escucha pues solo es una creación de ellas. Como lo son Jehová, Alá, Thor, Atenea o Kukul Khan, representaciones y creaciones de la mente humana necesitada de cierta espiritualidad y de explicaciones a sucesos que no puede comprender.
Ese pensamiento atiborrado de dudas e hipótesis que duró 2 minutos se esfumó cuando mi abuela sirvió la mesa y nos sentamos a comer, al final ella bendice los alimentos, yo le pongo atención y me persigno como cuando me enseñaron de niño, aunque ella sepa que lo hago por respeto a ella y nada más, y así es, respeto las creencias de todos y así pido que ellos respeten mis acciones, solo fueron dudas espontáneas que me surgieron y que me gustaría que me pudieran responder quienes están tan seguros de la existencia de un dios.
sábado, 11 de diciembre de 2010
El poder de tu firma.
Tu firma es más poderosa de lo que piensas. Campaña de Amnistía Internacional.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Encuentra las diferencias.
Y como vemos la imagen se vuelve más importante que nunca en la comunicación política.
Anuncio del 1er Informe de Resultados de Aristóteles Sandoval Díaz.
Anuncio del 5o Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto.
Sólo le falta un poquito más de práctica frente a las cámaras, una esposa muerta y una nueva que sea actriz más una larga historia de represiones y corruptelas, ánimo Aris tal vez lo alcances.
Anuncio del 1er Informe de Resultados de Aristóteles Sandoval Díaz.
Anuncio del 5o Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto.
Sólo le falta un poquito más de práctica frente a las cámaras, una esposa muerta y una nueva que sea actriz más una larga historia de represiones y corruptelas, ánimo Aris tal vez lo alcances.
martes, 7 de diciembre de 2010
Con el miedo en el aire y las calles.
Aranza llora frente al espejo del baño de la pastelería Paullette en la que trabaja, sus manos tiemblan y su corazón late a un ritmo poco usual para su pulso cardiac; respira profundamente tratando de asimilar los hechos que sucedieron se mira en el espejo, se limpia las lágrimas que le corrieron el rímel de las pestañas a través de los pómulos hasta su barbilla, se retoca el maquillaje y sale con la fuerza que saca desde sus entrañas mostrando una fortaleza que solo se explica de su debilidad recubierta en pesadas capas de orgullo.
El hombre con sombrero blanco y lentes oscuros tenía el pastel coronado de fresas en la mano derecha sosteniendo su saco con la mano izquierda en la cintura, escena intimidatoria para cualquier ser que ame su vida, Aranza dio unos pasos hacia el refrigerador que contiene chocolates y trufas y le dijo que pagara los 250 pesos sino no saldría del lugar; su estatura le llegaba a la cintura a aquel ser robusto y las 2 mujeres la miraban con desdén, Carlos, el novio de Iris que había ido por ella para llevarla a casa se acercó con voz débil a repetirle que no se podía vender a esas horas, que se fueran; él hizo un movimiento rápido, la sangre de Aranza se congeló por un instante, sacó una cartera repleta de billetes y le estiró 3 billetes de 100 salieron los 3 personajes por la puerta dejando un aroma a perfume Chanel y miedo, la enorme camioneta arrancó por avenida Naciones Unidas.
Al ver la cacha dorada de la pistola que salía del pantalón del hombre quien la mostraba con su mano izquierda el terror invadió el cuerpo de Iris, la compañera de turno de Aranza y nueva en el empleo, era su segundo día de trabajo en la pastelería. Iris esperaba en cualquier momento que sonara un disparo y eso se convirtiera en un infierno. Aranza con altivez y mirando fijamente a los lentes en una búsqueda infructuosa de los ojos al que ya había identificado como un hombre dedicado al narcotráfico, lo que se llama un buchón, ostentoso en sus maneras de andar, el que quiere ser visto para causar miedo; le dijo con la única voz que le podía salir en el momento, la de la valentía.
- Tú no te vas a llevar nada
- Yo me llevo lo que se me pegue la pinche gana y si quiero compro todo el local
- Pues podrás tener todo el dinero que quieras pero no te llevarás de aquí nada porque ya cerramos, qué no entiendes.
El hombre se acercó rápidamente a un refrigerador y sacó violentamente un pastel de chocolate y fresa, justo el que quería una de sus acompañantes. Aranza sin pensar retractó un poco sobre sus palabras olvidándose que todo había comenzado por no poderles vender pero esa gente está dispuesta a todo, que se llevaran el pastel era lo menos a lo que podrían atreverse, el poder de la cacha dorada estaba de su parte.
- Son 250 pesos
- ¡Ah, y todavía me lo vas a cobrar!
- Aquí las cosas no se dan de a gratis… – Y se le iba a salir un “cabrón” de sus labios pero se contuvo.
Cuando las 2 mujeres con sus largas uñas postizas comenzaron a rasgar desesperadamente la barra de cristal desde la que atienden para las ventas un hombre entró por la puerta preguntando a ambas qué sucedía y por qué no se iban ya a la camioneta.
- Es que esta no nos quiere vender pasteles
- Querida, ya te dije que está cerrado, ya hicimos corte de caja no te puedo vender – le dijo Aranza con su voz más amable pero ya un poco alterada por la irrupción de aquel hombre moreno de casi 2 metros de alto.
- Ah, esto lo arreglamos ahorita, ¿cuánto quieres por el pastel?
Son las 9:30 de la noche, hace media hora que Aranza colocó el letrero de “cerrado” en la puerta de vidrio templado de la pastelería en que trabaja como gerente y se dispone a hacer las cuentas del día, una camioneta se estaciona con gran estruendo a las afueras del local ubicado en una de las zonas de mayor poder adquisitivo de la Zona Metropolitana de Guadalajara. 2 mujeres entran hablando con tono que indica su procedencia norteña, tal vez de Sinaloa pues es muy marcado su acento, la gerente se sorprende que irrumpan de esa manera y que usen vestidos tan cortos con el temporal de frío que hace en esa parte de la ciudad. Una de ellas que usa anillos con diamantes y una gran cadena de oro blanco mientras taconea le dice a la persona que ve al otro lado de la barra.
- ¿Tienes de esos pasteles con fresitas?
- Sí, sí tengo pero ya no te puedo vender, ya está cerrado.
- Ah, ok, entonces me das uno.
- Qué parte de “está cerrado” no entendiste.
Y así comenzaron los 10 minutos más largos en la vida de Aranza, 2 buchonas, mujeres que viven por el narco, el dinero y las joyas frente a ella, un hombre arriba de una camioneta blindada afuera de su pastelería y su carácter orgulloso que no le permite ceder ante nadie, sabe que algún día la van a matar pues en este país pareciera ser que no hay de otra pero espera que no sea precisamente hoy.
El hombre con sombrero blanco y lentes oscuros tenía el pastel coronado de fresas en la mano derecha sosteniendo su saco con la mano izquierda en la cintura, escena intimidatoria para cualquier ser que ame su vida, Aranza dio unos pasos hacia el refrigerador que contiene chocolates y trufas y le dijo que pagara los 250 pesos sino no saldría del lugar; su estatura le llegaba a la cintura a aquel ser robusto y las 2 mujeres la miraban con desdén, Carlos, el novio de Iris que había ido por ella para llevarla a casa se acercó con voz débil a repetirle que no se podía vender a esas horas, que se fueran; él hizo un movimiento rápido, la sangre de Aranza se congeló por un instante, sacó una cartera repleta de billetes y le estiró 3 billetes de 100 salieron los 3 personajes por la puerta dejando un aroma a perfume Chanel y miedo, la enorme camioneta arrancó por avenida Naciones Unidas.
Al ver la cacha dorada de la pistola que salía del pantalón del hombre quien la mostraba con su mano izquierda el terror invadió el cuerpo de Iris, la compañera de turno de Aranza y nueva en el empleo, era su segundo día de trabajo en la pastelería. Iris esperaba en cualquier momento que sonara un disparo y eso se convirtiera en un infierno. Aranza con altivez y mirando fijamente a los lentes en una búsqueda infructuosa de los ojos al que ya había identificado como un hombre dedicado al narcotráfico, lo que se llama un buchón, ostentoso en sus maneras de andar, el que quiere ser visto para causar miedo; le dijo con la única voz que le podía salir en el momento, la de la valentía.
- Tú no te vas a llevar nada
- Yo me llevo lo que se me pegue la pinche gana y si quiero compro todo el local
- Pues podrás tener todo el dinero que quieras pero no te llevarás de aquí nada porque ya cerramos, qué no entiendes.
El hombre se acercó rápidamente a un refrigerador y sacó violentamente un pastel de chocolate y fresa, justo el que quería una de sus acompañantes. Aranza sin pensar retractó un poco sobre sus palabras olvidándose que todo había comenzado por no poderles vender pero esa gente está dispuesta a todo, que se llevaran el pastel era lo menos a lo que podrían atreverse, el poder de la cacha dorada estaba de su parte.
- Son 250 pesos
- ¡Ah, y todavía me lo vas a cobrar!
- Aquí las cosas no se dan de a gratis… – Y se le iba a salir un “cabrón” de sus labios pero se contuvo.
Cuando las 2 mujeres con sus largas uñas postizas comenzaron a rasgar desesperadamente la barra de cristal desde la que atienden para las ventas un hombre entró por la puerta preguntando a ambas qué sucedía y por qué no se iban ya a la camioneta.
- Es que esta no nos quiere vender pasteles
- Querida, ya te dije que está cerrado, ya hicimos corte de caja no te puedo vender – le dijo Aranza con su voz más amable pero ya un poco alterada por la irrupción de aquel hombre moreno de casi 2 metros de alto.
- Ah, esto lo arreglamos ahorita, ¿cuánto quieres por el pastel?
Son las 9:30 de la noche, hace media hora que Aranza colocó el letrero de “cerrado” en la puerta de vidrio templado de la pastelería en que trabaja como gerente y se dispone a hacer las cuentas del día, una camioneta se estaciona con gran estruendo a las afueras del local ubicado en una de las zonas de mayor poder adquisitivo de la Zona Metropolitana de Guadalajara. 2 mujeres entran hablando con tono que indica su procedencia norteña, tal vez de Sinaloa pues es muy marcado su acento, la gerente se sorprende que irrumpan de esa manera y que usen vestidos tan cortos con el temporal de frío que hace en esa parte de la ciudad. Una de ellas que usa anillos con diamantes y una gran cadena de oro blanco mientras taconea le dice a la persona que ve al otro lado de la barra.
- ¿Tienes de esos pasteles con fresitas?
- Sí, sí tengo pero ya no te puedo vender, ya está cerrado.
- Ah, ok, entonces me das uno.
- Qué parte de “está cerrado” no entendiste.
Y así comenzaron los 10 minutos más largos en la vida de Aranza, 2 buchonas, mujeres que viven por el narco, el dinero y las joyas frente a ella, un hombre arriba de una camioneta blindada afuera de su pastelería y su carácter orgulloso que no le permite ceder ante nadie, sabe que algún día la van a matar pues en este país pareciera ser que no hay de otra pero espera que no sea precisamente hoy.
domingo, 5 de diciembre de 2010
200 ecos; voces de un ayer que hoy sigue latiendo.
Son ya 200 años del inicio de la gesta de lucha que daría libertad, patria, e independencia de un país que hoy en día está buscando no ahogarse en un mar que se llenó de problemas, corrupción, contaminación, inseguridad, egoísmo y procastinancia. Vemos así un pueblo que busca no morir en las profundidades de este mar, tal cual los sobrevivientes del Titanic, arrebatando todo trozo de madera que salga a flote o utilizando como flotador el cuerpo de algún otro desesperado.
Se escucha entonces una constante vituperación en los medios sobre todo, absolutamente todo lo relacionado con el bicentenario, desde estampitas de los héroes del bicentenario, libros del bicentenario, películas del bicentenario, noticias del bicentenario, fiestas del bicentenario, facebook del bicentenario y hasta chistes, chicles, chismes y chinches del bicentenario. Sin embargo esta algarabía desbordada y los festejos no encajan en el imaginario social de una parte de la población.
Con esto algunos jóvenes hemos considerado plantear un punto de reflexión, mirar atrás, hacia el pasado, para saber dónde estamos parados hoy, y tratar de encontrar la brújula que nos indique el camino hacia el futuro, un futuro incierto, pero que como muchos queremos, buscamos que sea mejor.
Ante este momento reflexivo se ha devenido una oleada de opiniones en torno a la situación del país. De opiniones tenemos varias, aquí opina casi todo mundo, los maiceados, los narcos y sus narcomantas, los twitteros y los trolls, los gobernantes y su asquito, es más aquí tomamos en cuenta desde las opiniones de un pulpo futbolista, hasta las de un cardenal que es el PAN de cada día. Pero pocas o muy contadas veces son tomadas en cuenta las opiniones jóvenes, las opiniones de quienes se supone somos el futuro de este país, mientras algunos nos preguntamos ¿tenemos futuro?
200 ecos es una serie que busca generar en los jóvenes un interés constante por realizar un ejercicio de análisis de los temas que han tenido pertinencia en la ciudad y en el país, con el fin de propiciar un debate con ellos mismos, y con las opiniones de otros jóvenes entorno a estos temas. Busca intercambiar puntos de vista, pero también generar propuestas, que lleven a un futuro venidero un poco más alentador.
Somos nosotros los jóvenes quienes deberíamos tomar ya las riendas del país, pues tenemos en principio una actitud propositiva, creativa y que busca sobre todo, el bienestar común de nosotros los que NO vamos de salida, los que estamos ya inmersos en una sociedad que nomás no agarra la onda y que como dije antes, parece buscar solo la realización individualista atropellando a quien se atraviese en nuestro camino.
Somos nosotros los jóvenes el punto de ruptura con esa generación (que no sé en qué punto se torno de revolucionaria a conformista y corrupta), necesitamos marcar la línea, y de una vez por todas empezar a desenredar esta bola de problemas que amenaza con quedarse si no actuamos de inmediato.
Somos los jóvenes quienes debemos hacer valer nuestra voz ante ustedes los medios, ustedes los gobernantes, ustedes los empresarios, ustedes los decisores. Y como un punto de inicio debemos ejercer el análisis, la opinión, la crítica y la propuesta ante las panorámicas que nos presenta el país. 200 Ecos es un incipiente punto de emergencia de estas opiniones, ejercicios de reflexión, críticas y propuestas, que con su constante flujo, y practica social podrían empezar a limpiar este mar y quien sabe hasta podrían reconstruir este barco que aun no está hundido del todo.
Se escucha entonces una constante vituperación en los medios sobre todo, absolutamente todo lo relacionado con el bicentenario, desde estampitas de los héroes del bicentenario, libros del bicentenario, películas del bicentenario, noticias del bicentenario, fiestas del bicentenario, facebook del bicentenario y hasta chistes, chicles, chismes y chinches del bicentenario. Sin embargo esta algarabía desbordada y los festejos no encajan en el imaginario social de una parte de la población.
Con esto algunos jóvenes hemos considerado plantear un punto de reflexión, mirar atrás, hacia el pasado, para saber dónde estamos parados hoy, y tratar de encontrar la brújula que nos indique el camino hacia el futuro, un futuro incierto, pero que como muchos queremos, buscamos que sea mejor.
Ante este momento reflexivo se ha devenido una oleada de opiniones en torno a la situación del país. De opiniones tenemos varias, aquí opina casi todo mundo, los maiceados, los narcos y sus narcomantas, los twitteros y los trolls, los gobernantes y su asquito, es más aquí tomamos en cuenta desde las opiniones de un pulpo futbolista, hasta las de un cardenal que es el PAN de cada día. Pero pocas o muy contadas veces son tomadas en cuenta las opiniones jóvenes, las opiniones de quienes se supone somos el futuro de este país, mientras algunos nos preguntamos ¿tenemos futuro?
200 ecos es una serie que busca generar en los jóvenes un interés constante por realizar un ejercicio de análisis de los temas que han tenido pertinencia en la ciudad y en el país, con el fin de propiciar un debate con ellos mismos, y con las opiniones de otros jóvenes entorno a estos temas. Busca intercambiar puntos de vista, pero también generar propuestas, que lleven a un futuro venidero un poco más alentador.
Somos nosotros los jóvenes quienes deberíamos tomar ya las riendas del país, pues tenemos en principio una actitud propositiva, creativa y que busca sobre todo, el bienestar común de nosotros los que NO vamos de salida, los que estamos ya inmersos en una sociedad que nomás no agarra la onda y que como dije antes, parece buscar solo la realización individualista atropellando a quien se atraviese en nuestro camino.
Somos nosotros los jóvenes el punto de ruptura con esa generación (que no sé en qué punto se torno de revolucionaria a conformista y corrupta), necesitamos marcar la línea, y de una vez por todas empezar a desenredar esta bola de problemas que amenaza con quedarse si no actuamos de inmediato.
Somos los jóvenes quienes debemos hacer valer nuestra voz ante ustedes los medios, ustedes los gobernantes, ustedes los empresarios, ustedes los decisores. Y como un punto de inicio debemos ejercer el análisis, la opinión, la crítica y la propuesta ante las panorámicas que nos presenta el país. 200 Ecos es un incipiente punto de emergencia de estas opiniones, ejercicios de reflexión, críticas y propuestas, que con su constante flujo, y practica social podrían empezar a limpiar este mar y quien sabe hasta podrían reconstruir este barco que aun no está hundido del todo.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Proceso, Televisa y el Narcotráfico
El pasado miércoles primero de diciembre, día en que cumplió 4 años Felipe Calderón en la Presidencia, Televisa sacó una nota donde el narcotraficante Sergio Villarreal Barragán, "El Grande", dice haber entregado 50 mil dólares al reportero Ricardo Ravelo, de la revista Proceso, a cambio de que dejara de hablar sobre él en sus reportajes.
Luego del Noticiero de Joaquín López Dóriga, los comentaristas de Tercer Grado despotricaron, como saben hacerlo, contra la revista. Incluso lo hizo Carlos Marín, quien fue fundador de la publicación y la abandonó en 1999 luego de que Julio Scherer decidiera dejar la dirección y ponerla en manos de Rafael Rodríguez Castañeda y no en las suyas.
La revista asegura que la información es falsa y todo es un golpeteo, un montaje de Televisa y el gobierno de Felipe Calderón.
Un dato que corrobora esta postura es que "El Grande" declaró ante la PGR, como la misma nota lo dice, el 4 de noviembre, pero la portada a la que hace alusión, donde su fotografía aparece, corresponde a la edición del 21 de noviembre.

¿Por qué habría de hacer este ataque el Gobierno y Televisa? La revista Proceso es una insistente crítica de la gestión de Calderón, como lo ha hecho con las figuras del poder desde su fundación en 1976. De igual forma, continuamente se denuncian las irregularidades en las que está inmersa Televisa, principalemente a través de Jenaro Villamil. Pero la gota que derramó el vaso fuero dos reportajes, al parecer. El de la portada que aparece arriba, titulado El Grande, testigo estelar, donde el delincuente asegura haber conocido al Presidente en 2006 en una fiesta, y cuando lo saludó le dijo: “Cualquier cosa que se le ofrezca, quedo a sus órdenes”, a lo que Calderón contestó: “Igualmente”.
La otra nota comprometedora es el adelanto del libro Los señores del narco, de la periodista de Reporte Índigo Anabel Harnández, donde hace referencia a las negociaciones que habría establecido el gobierno de Felipe Calderón con narcotraficantes como el Chapo Guzmán, a través de un ex general del ejercito (cuyo nombre omite pero que desde hace tiempo se sabe por investigaciones de la autora y otros periodistas que es Mario Alberto Acosta Chaparro) por órdenes del fallecido Secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño.
Y en cuanto al monopolio de Emilio Azcáraga, como dice el comunicado de Proceso: "No es la primera vez que Televisa orquesta campañas contra empresas, personajes políticos e inclusive otros medios de comunicación que afectan sus intereses. Tampoco es la primera vez que Televisa se presta como instrumento del gobierno federal para golpear a medios de información críticos". Sólo cabe recordar el ataque a Reforma y el último audioescándalo, por mencionar los más recientes que documentó la revista.
El narcotraficante dice en el video: "si usted ve los archivos de Proceso va a ver que de perdida cada 15 días salía gracias a Ravelo". Seguí su recomendación. De acuerdo a la hemeroteca, Ricardo Ravelo mencionó por primera vez su nombre el 9 de septiembre del 2007 (edición 1610). Cuatro revistas después, el 7 de noviembre, lo menciona nuevamente y es en este reportaje donde el reportero menciona por primera vez la fiesta donde habrían presentado al narcotraficante con Felipe Calderón. Para el año 2008 fue mencionado sólo en dos reportajes (en la edición 1633 y 1674) y para el 2009 aparece su nombre en ocho reportajes (1 2 3 4 5 6 7 8); el incremento se debe sobretodo a los vínculos que se descubrieron tenía con Mariano Herrán Salvatti, ex "zar" antidrogas con Ernesto Zedillo, y a la muerte de su jefe, Arturo Beltrán Leyva, cuya imagen donde aparece muerto y con los pantalones abajo resultó un escándalo que llegó hasta la prensa internacional. En el presente año, sólo aparece dos veces y son las dos ediciones más recientes, la del 21 de noviembre, donde el reportero habla de la declaración del narcotraficante después de haber sido detenido, en la que reconoce haber conocido a Calderón (en la nota de Televisa lo niega), y la del 28 de noviembre, donde se mencionan los errores del programa de testigos protegidos de la PGR, del que forma parte el narcotraficante Sergio Villarreal con el nombre clave Mateo, de acuerdo al reportero.
Si las declaraciones del delincuente fueran ciertas (y asumiendo que tiene capacidad adivinatoria y por ello sabía que 17 días después de declarar habría de aparecer en portada), Ricardo Ravelo omitió la información de su persona del 27 de diciembre de de 2009 al 21 de noviembre del 2010 a cambio de la suma de 50 millones de dólares. Cabe mencionar que en ese periodo de tiempo, aparecen dos reportajes más sobre el capo realizados por Ricardo Ravelo, pero que no fueron incluidos en la revista impresa, sino sólo en la página de internet de Proceso. Además, sobre "El Grande" no sólo escribió Ricardo Ravelo, sino muchos de sus compañeros; solamente durante el periodo de supuesto silencio, escribieron al respecto ocho distintos reportajes los periodistas Ezequiel Flores Contreras, Jesusa Cervantes, Esteban David Rodríguez, Gloria Leticia Díaz y Arturo Rodríguez, éste último demandado por el senador panista Guillermo Anaya, por uno de los reportajes donde se señala que fue en el bautismo de su hijo donde Felipe Calderón conoció al narcotraficante.

El domingo 5, a la una de la tarde, presentarán Rafael Rodríguez Castañeda y Jorge Carrasco Araizaga el libro Los Generales. La militarización del país en el sexenio de Felipe Calderón, en el marco de la FIL, en la sala B del área internacional. Es una buena oportunidad de escuchar los planteamientos de Proceso ante este último ataque en su contra.
Luego del Noticiero de Joaquín López Dóriga, los comentaristas de Tercer Grado despotricaron, como saben hacerlo, contra la revista. Incluso lo hizo Carlos Marín, quien fue fundador de la publicación y la abandonó en 1999 luego de que Julio Scherer decidiera dejar la dirección y ponerla en manos de Rafael Rodríguez Castañeda y no en las suyas.
La revista asegura que la información es falsa y todo es un golpeteo, un montaje de Televisa y el gobierno de Felipe Calderón.
Un dato que corrobora esta postura es que "El Grande" declaró ante la PGR, como la misma nota lo dice, el 4 de noviembre, pero la portada a la que hace alusión, donde su fotografía aparece, corresponde a la edición del 21 de noviembre.

¿Por qué habría de hacer este ataque el Gobierno y Televisa? La revista Proceso es una insistente crítica de la gestión de Calderón, como lo ha hecho con las figuras del poder desde su fundación en 1976. De igual forma, continuamente se denuncian las irregularidades en las que está inmersa Televisa, principalemente a través de Jenaro Villamil. Pero la gota que derramó el vaso fuero dos reportajes, al parecer. El de la portada que aparece arriba, titulado El Grande, testigo estelar, donde el delincuente asegura haber conocido al Presidente en 2006 en una fiesta, y cuando lo saludó le dijo: “Cualquier cosa que se le ofrezca, quedo a sus órdenes”, a lo que Calderón contestó: “Igualmente”.
La otra nota comprometedora es el adelanto del libro Los señores del narco, de la periodista de Reporte Índigo Anabel Harnández, donde hace referencia a las negociaciones que habría establecido el gobierno de Felipe Calderón con narcotraficantes como el Chapo Guzmán, a través de un ex general del ejercito (cuyo nombre omite pero que desde hace tiempo se sabe por investigaciones de la autora y otros periodistas que es Mario Alberto Acosta Chaparro) por órdenes del fallecido Secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño.
Y en cuanto al monopolio de Emilio Azcáraga, como dice el comunicado de Proceso: "No es la primera vez que Televisa orquesta campañas contra empresas, personajes políticos e inclusive otros medios de comunicación que afectan sus intereses. Tampoco es la primera vez que Televisa se presta como instrumento del gobierno federal para golpear a medios de información críticos". Sólo cabe recordar el ataque a Reforma y el último audioescándalo, por mencionar los más recientes que documentó la revista.
El narcotraficante dice en el video: "si usted ve los archivos de Proceso va a ver que de perdida cada 15 días salía gracias a Ravelo". Seguí su recomendación. De acuerdo a la hemeroteca, Ricardo Ravelo mencionó por primera vez su nombre el 9 de septiembre del 2007 (edición 1610). Cuatro revistas después, el 7 de noviembre, lo menciona nuevamente y es en este reportaje donde el reportero menciona por primera vez la fiesta donde habrían presentado al narcotraficante con Felipe Calderón. Para el año 2008 fue mencionado sólo en dos reportajes (en la edición 1633 y 1674) y para el 2009 aparece su nombre en ocho reportajes (1 2 3 4 5 6 7 8); el incremento se debe sobretodo a los vínculos que se descubrieron tenía con Mariano Herrán Salvatti, ex "zar" antidrogas con Ernesto Zedillo, y a la muerte de su jefe, Arturo Beltrán Leyva, cuya imagen donde aparece muerto y con los pantalones abajo resultó un escándalo que llegó hasta la prensa internacional. En el presente año, sólo aparece dos veces y son las dos ediciones más recientes, la del 21 de noviembre, donde el reportero habla de la declaración del narcotraficante después de haber sido detenido, en la que reconoce haber conocido a Calderón (en la nota de Televisa lo niega), y la del 28 de noviembre, donde se mencionan los errores del programa de testigos protegidos de la PGR, del que forma parte el narcotraficante Sergio Villarreal con el nombre clave Mateo, de acuerdo al reportero.
Si las declaraciones del delincuente fueran ciertas (y asumiendo que tiene capacidad adivinatoria y por ello sabía que 17 días después de declarar habría de aparecer en portada), Ricardo Ravelo omitió la información de su persona del 27 de diciembre de de 2009 al 21 de noviembre del 2010 a cambio de la suma de 50 millones de dólares. Cabe mencionar que en ese periodo de tiempo, aparecen dos reportajes más sobre el capo realizados por Ricardo Ravelo, pero que no fueron incluidos en la revista impresa, sino sólo en la página de internet de Proceso. Además, sobre "El Grande" no sólo escribió Ricardo Ravelo, sino muchos de sus compañeros; solamente durante el periodo de supuesto silencio, escribieron al respecto ocho distintos reportajes los periodistas Ezequiel Flores Contreras, Jesusa Cervantes, Esteban David Rodríguez, Gloria Leticia Díaz y Arturo Rodríguez, éste último demandado por el senador panista Guillermo Anaya, por uno de los reportajes donde se señala que fue en el bautismo de su hijo donde Felipe Calderón conoció al narcotraficante.

El domingo 5, a la una de la tarde, presentarán Rafael Rodríguez Castañeda y Jorge Carrasco Araizaga el libro Los Generales. La militarización del país en el sexenio de Felipe Calderón, en el marco de la FIL, en la sala B del área internacional. Es una buena oportunidad de escuchar los planteamientos de Proceso ante este último ataque en su contra.
sábado, 20 de noviembre de 2010
La Revolución Mexicana Musical

Hoy se cumplen cien años del inicio de la Revolución Mexicana. Este movimiento social fue importantísimo, pues marcó un parteaguas en la historia de nuestra nación, al abrirse el país a cambios en el poder, a los anhelos de justicia, de libertad, de igualdad. Sin embargo, la Revolución está tan mitificada, tan llena de historia plana y monumentos, que generalmente olvidamos que la sociedad mexicana de aquellos tiempos estaba formada por personas... personas que reían, bebían, platicaban, dormían, imaginaban, creaban. La cultura formó parte fundamental en la Revolución.
Esto es algo que entendieron muy bien en UDG Virtual, por lo que presentan el proyecto "La Historia contada a través de su Música", donde divulgan la historia de este importante periodo en México a través del análisis de tres vertientes musicales: el testimonio contenido en los corridos y la canción revolucionaria, la música regional con sus sones y jarabes, y la música formal, que comprende el romanticismo mexicano que durante el porfiriato parecía ajeno a la agitación.
Además de este interesante recorrido por la música, también incluyen información histórica del periodo cultural, así como fotografías de aquellos años, videos y las partituras de muchas canciones que marcaron este tiempo y cuyas influencias podemos detectar en nuestros días.
"El corrido constituye una verdadero género literario musical, algunos estudiosos lo hacen derivar del romance español y de las jácaras, que se cultivaron en los primeros siglos de la Colonia, pero el corrido mexicano tiene características tan peculiares y un acervo de piezas tan extenso que se puede hablar de el como un manifestación específicamente mexicana, una creación nacional que sólo en algunos rasgos se parece al romance, es de reciente creación, siendo una expresión típica del México independiente y más específicamente del México Revolucionario".
Para hacer el recorrido musical por la Revolución Mexicana, entrar aquí.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Sobre el maíz y su diversidad amenazada
Una muy interesante entrevista a los doctores Francisco Bolívar Zapata y José Sarukhán, el primero director del Instituto de Biotecnología de la UNAM y el segundo titular de la CONABIO (Comisión Nacional para el Conocimiento y el Uso de la Biodiversidad), ambos grandes eminencias y grandes investigadores del mundo de la biología y recursos naturales de nuestro país.
En el programa Entre 3 conducido por Jesús Silva Herzog Márquez, Federico Reyes Heroles y Carlos Elizondo Mayer Serra. Bastante interesante.
La segunda parte de la entrevista.
Y la tercera y no menos interesante.
En el programa Entre 3 conducido por Jesús Silva Herzog Márquez, Federico Reyes Heroles y Carlos Elizondo Mayer Serra. Bastante interesante.
La segunda parte de la entrevista.
Y la tercera y no menos interesante.
martes, 16 de noviembre de 2010
Caravanas internacionales de denuncia y resistencia
Del 29 de noviembre al 10 de diciembre en Cancún, Quintana Roo, se celebrará la Conferencia de las Partes, máxima autoridad de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en su 16a reunión.
La COP 16 será el foro de reunión de los principales líderes mundiales y como anfitrión estará Felipe Calderón, se ha dicho ya de sobra que se bajaron las expectativas de este foro dado el fracaso de la COP 15 en Copenhague, Dinamarca en 2009. ¿Es tan difícil ponerse de acuerdo?
Alterno a esto se realizará un movimiento alternativo, habrá 6 caravanas en diferentes puntos del país que llegarán a Cancún el día 4 de diciembre para celebrar el Foro Alternativo Global Por la Vida, la Justicia Ambiental y Social.
Uno de esos puntos será en El Salto, Jalisco, comunidad afectada por la grave contaminación del río Santiago y parte de la Zona Metropolitana de Guadalajara. A partir de las 11:00 de la mañana del domingo 28 llegarán representantes de todo el mundo y de la República para dialogar en ese municipio y se invita a todas las personas interesadas y que quieran un espacio para alzar la voz por las problemáticas que el modelo neoliberal ha traído a la salud y el medio ambiente en México.
Por ahí andaremos, espero que puedan asistir, si no levantamos la voz ahora después podrá ser demasiado tarde. Les dejo el cartel para que le den una checada.
La COP 16 será el foro de reunión de los principales líderes mundiales y como anfitrión estará Felipe Calderón, se ha dicho ya de sobra que se bajaron las expectativas de este foro dado el fracaso de la COP 15 en Copenhague, Dinamarca en 2009. ¿Es tan difícil ponerse de acuerdo?
Alterno a esto se realizará un movimiento alternativo, habrá 6 caravanas en diferentes puntos del país que llegarán a Cancún el día 4 de diciembre para celebrar el Foro Alternativo Global Por la Vida, la Justicia Ambiental y Social.
Uno de esos puntos será en El Salto, Jalisco, comunidad afectada por la grave contaminación del río Santiago y parte de la Zona Metropolitana de Guadalajara. A partir de las 11:00 de la mañana del domingo 28 llegarán representantes de todo el mundo y de la República para dialogar en ese municipio y se invita a todas las personas interesadas y que quieran un espacio para alzar la voz por las problemáticas que el modelo neoliberal ha traído a la salud y el medio ambiente en México.
Por ahí andaremos, espero que puedan asistir, si no levantamos la voz ahora después podrá ser demasiado tarde. Les dejo el cartel para que le den una checada.
lunes, 15 de noviembre de 2010
Acciones para el cambio
Carlos Fuentes
15 Nov. 10
Ha hecho bien mi amigo Manuel Arango en recordarnos que la realidad mayor -la gran realidad- de México es la de quienes acuden diariamente a su trabajo; sacan adelante a sus familias y mejoran sus condiciones de vida; crean empresas, generan empleo, brindan bienes y servicios.
Arango se refiere al país de profesionistas, académicos, alumnos y amas de casa, de trabajadores buscando mejorar sus condiciones de vida, y de ciudadanos que acuden a votar y que se apoyan en una cultura milenaria que los mexicanos de hoy -su habla, su memoria, sus aspiraciones, su trato- hacen presente.
Cuando yo nací, México salía con dificultades de 20 años de lucha armada y ambiciones políticas arrebatadas. La violencia asociada a nuestro país se extinguió gracias a la determinación del presidente Lázaro Cárdenas de derrotar, aislándolo, al último caudillo rebelde, Saturnino Cedillo, al tiempo que aceleraba el proceso modernizante del país. No siempre exitosa, la política cardenista abolió el latifundio, protegió el ejido y dio lugar, entre ambos, a la pequeña propiedad. Nacionalizó el petróleo y abrió el camino a las nuevas industrias. Rehusó, para siempre, la tentación de la re-elección presidencial.
Los desafíos al México revolucionario vinieron de movimientos contra-revolucionarios como la cristiada y de luchas entre facciones de la propia Revolución. De intervenciones norteamericanas de los gobiernos de Woodrow Wilson a Herbert Hoover, superadas por las políticas de respeto mutuo de Cárdenas y Franklin Roosevelt.
Todos estos desafíos, eran políticos. Surgían de personalidades, fuerzas y realidades de naturaleza política.
Desafiar a los desafíos, construir con todos los retos una nación moderna -la que evoca Manuel Arango- costó tiempo, costó esfuerzo, costó imaginación.
Hoy, ¿está en peligro ese país, el nuestro, por nuevos desafíos, ya no puramente políticos, sino siniestramente criminales?
Setenta y dos migrantes, trabajadores provenientes de la América Central, de Ecuador y hasta de Brasil, son asesinados en Tamaulipas porque, entre el ofrecimiento del crimen y la dignidad del trabajo, escogieron éste y por ello perdieron la vida.
En la penitenciaría de Gómez Palacio, las autoridades daban permiso a los criminales recluidos allí de salir durante las horas nocturnas a cometer sus crímenes y regresar, de madrugada, a la cárcel.
Escojo sólo dos casos que, por mínimos o máximos, que sean, afectan al país descrito por Arango, lo injurian, lo perturban.
Podríamos evocar muchos más ejemplos de secuestros, extorsiones, amenazas y chantajes que se van extendiendo desde la esfera criminal contra esa ciudadanía que mayoritariamente trabaja, vota, y estudia.
¿Cómo se suma, numéricamente, nuestra actual población?
En 1920, había descendido de 15 a 14 millones, debido a la intensidad de la lucha fratricida.
En 1930, habíamos ascendido a 20 millones, y como decía el lema publicitario, 20 millones de mexicanos no pueden estar equivocados.
Hoy, en 2010 somos más de 100 millones de ciudadanos, somos el país de lengua española más poblado, somos el país frontera con los Estados Unidos de América pero también somos la frontera del mundo en desarrollo con el mundo desarrollado, somos la frontera de las lenguas castellana e inglesa. Somos la incierta frontera de los mundos latino y anglosajón.
Y somos el socio menor -el socio, relativamente pobre- del Tratado de Libre Comercio, NAFTA, con los Estados Unidos y Canadá.
Nos hacemos la pregunta:
¿Somos nación?
¿Hay todavía naciones?
¿Somos estado?
¿Existen aún estados?
O la globalidad, borrando fronteras, ¿borra también naciones, borra también estados, nos incluye en un gran abrazo donde cuentan los consorcios más que los países, las grandes empresas globales más que los disminuidos estados-naciones?
Hago la pregunta porque de la -o las- respuestas dependerá cómo hacemos frente a cuanto desdibuja el certero cuadro que pinta Manuel Arango y nos propone esenciales preguntas:
¿Podemos solos o sólo con otros?
¿Tenemos la voluntad, los recursos, las políticas necesarias para ordenar nuestra propia casa, en nombre y beneficio de la mayoría mexicana que trabaja, estudia, ama y vive?
Y si no, ¿qué formas de cooperación son admisibles para vencer al crimen, defender a la ciudadanía y retomar nuestro porvenir?
Ahora, son ellos -los jóvenes mexicanos de treinta años o menos- los que harán la historia.
¿Qué historia?
Hay un desequilibrio básico en nuestra sociedad.
Confiamos demasiado en los tres rubros que más divisas nos generan:
El petróleo, el turismo y las remesas de los trabajadores en los EE.UU.
Pero el precio del petróleo es inestable. Nuevas fuentes de energía desplazan al "oro negro". Prejuicios históricos nos impiden ampliar, diversificar, potenciar la industria sin renunciar a su carácter público.
Y la mala publicidad de nuestra violencia desanima al turismo extranjero que ha disminuido en tanto que las remesas de trabajadores migrantes alcanzan la suma de 21 mil millones de dólares.
¿Podemos continuar confiando en estos aleatorios hechos?
¿Cómo afectará a nuestros trabajadores la crisis económica en los Estados Unidos?
¿Estamos preparados para darles en México el empleo que los Estados Unidos, en mayor o menor grado, les negará?
Soy consciente de que muchos trabajadores mexicanos en los EE.UU. acabarán por hacerse parte de la sociedad norteamericana, como lo advierte el presidente Barack Obama en su discurso del pasado mes de julio, recordando que "los inmigrantes han ayudado siempre a construir y defender a los Estados Unidos. El presidente de los Estados Unidos está obligado -lo cito- "a imponer sus propias leyes de residencia y ciudadanía". Pero por vez primera, un jefe de estado norteamericano abre una ventana a la realidad del siglo XXI: la migración favorece la inserción de los Estados Unidos en una nueva economía internacional que al globalizar al trabajo, acabará por eliminar las barreras al trabajo.
En la economía global, circulan libremente los valores y las cosas, pero no los trabajadores. Es tiempo de incorporar el trabajo a la globalidad.
Ello no nos exime de la obligación de crear trabajo dentro de nuestras propias fronteras. Que el trabajador migratorio reciba la protección y el respeto que merece, pero que el trabajador que se queda en México reciba la oportunidad de construir todo lo que nos falta, todo lo que se ha quedado atrás, todo lo que requiere trabajadores mexicanos en México.
Estamos en el mundo. Las fronteras se desvanecen. El mundo angloamericano influye en el mundo mexicano. Y éste, el mexicano, influye en los Estados Unidos. No sólo con lenguaje y música, voces y cocina, sino con fuerza de trabajo: agricultura, hospitales, restoranes, jardinería y servicios domésticos, conducción de vehículos y trabajo de industrias.
Evoco estos hechos para llegar a lo que quiero preguntar hoy:
La mitad de nuestra población tiene 30 años o menos.
Estos jóvenes mexicanos son herederos de la historia que aquí, someramente, he evocado.
No existirían sin esa historia.
Pregunto de nuevo: ¿Qué harán los jóvenes mexicanos de 30 años o menos?
¿Se dejarán seducir por el crimen?
Y cuando digo "crimen" digo dinero, digo sexo, digo resentimiento y venganza social.
¿O se dejarán seducir por el trabajo?
¿Sabremos emplearlos, darle oportunidades claras y evidentes a nuestra juventud trabajadora en la magna, la inmensa tarea de construir y reconstruir nuestro país a partir de las realidades tan claramente señaladas por Manuel Arango?
Tenemos un país por hacer y rehacer.
Renovación urbana para atender a poblaciones que no se concentran sólo en el Distrito Federal, sino que se extienden a ciudades en crecimiento explosivo, no previsto, desafiante para autoridades, y ciudadanos: Guadalajara, Monterrey, Puebla, Juárez, Tijuana...
Renovación portuaria para acceder al nuevo mundo comercial que, lejos de remitirlos al pasado, da nueva relevancia a puertos modernos, comunicación y dársena complementarias de una explosiva globalidad.
Nuevas carreteras que no sólo nos comuniquen de norte a sur, de frontera a frontera, sino de mar a mar, de sierra a sierra, en contra del sino del aislamiento interno que tanto ha confinado a México.
Nuevas presas para luchar contra una naturaleza huraña que nos arroja el agua de las montañas al mar resecando al centro y al norte de la República.
Nuevos hospitales que lleven la salud a zonas apartadas de un territorio inmenso -cuatro veces más grande que Francia- donde hemos vencido antiguos males pero acaso no estamos preparados para las nuevas plagas.
Nuevas escuelas para una población que crece velozmente y a veces no encuentra escuela local y debe caminar penosamente a otra localidad donde la escuela además, es desatendida debido a viejas prácticas de permanencia magisterial en un país que requiere con urgencia apertura educativa, como lo entendió José Vasconcelos, remozamiento de cuadros, profesores jóvenes.
Hay una constante angustia en nuestra historia. La mitad de nuestra población -20 millones en 1930, 100 millones en 2000- vive en diversos estados de pobreza.
Por más que algunos asciendan, otros permanecen abajo y otros, inclusive, descienden.
El gran desafío, no sólo para México, para toda la América Latina, es el de proponerse un desarrollo que no dañe a nadie, pero que mejore a todos.
Que no se contente con lo logrado, sino que se preocupe por lo que falta hacer.
Que extienda el concepto de ciudadanía, de la política a la economía, a la educación, a la salud, al trabajo.
Pienso en un nuevo contrato social mexicano que desarrolle, con la máxima velocidad, el inmenso potencial de México para ser, a partir de lo que ha sido y de lo que es, lo que México puede ser.
15 Nov. 10
Ha hecho bien mi amigo Manuel Arango en recordarnos que la realidad mayor -la gran realidad- de México es la de quienes acuden diariamente a su trabajo; sacan adelante a sus familias y mejoran sus condiciones de vida; crean empresas, generan empleo, brindan bienes y servicios.
Arango se refiere al país de profesionistas, académicos, alumnos y amas de casa, de trabajadores buscando mejorar sus condiciones de vida, y de ciudadanos que acuden a votar y que se apoyan en una cultura milenaria que los mexicanos de hoy -su habla, su memoria, sus aspiraciones, su trato- hacen presente.
Cuando yo nací, México salía con dificultades de 20 años de lucha armada y ambiciones políticas arrebatadas. La violencia asociada a nuestro país se extinguió gracias a la determinación del presidente Lázaro Cárdenas de derrotar, aislándolo, al último caudillo rebelde, Saturnino Cedillo, al tiempo que aceleraba el proceso modernizante del país. No siempre exitosa, la política cardenista abolió el latifundio, protegió el ejido y dio lugar, entre ambos, a la pequeña propiedad. Nacionalizó el petróleo y abrió el camino a las nuevas industrias. Rehusó, para siempre, la tentación de la re-elección presidencial.
Los desafíos al México revolucionario vinieron de movimientos contra-revolucionarios como la cristiada y de luchas entre facciones de la propia Revolución. De intervenciones norteamericanas de los gobiernos de Woodrow Wilson a Herbert Hoover, superadas por las políticas de respeto mutuo de Cárdenas y Franklin Roosevelt.
Todos estos desafíos, eran políticos. Surgían de personalidades, fuerzas y realidades de naturaleza política.
Desafiar a los desafíos, construir con todos los retos una nación moderna -la que evoca Manuel Arango- costó tiempo, costó esfuerzo, costó imaginación.
Hoy, ¿está en peligro ese país, el nuestro, por nuevos desafíos, ya no puramente políticos, sino siniestramente criminales?
Setenta y dos migrantes, trabajadores provenientes de la América Central, de Ecuador y hasta de Brasil, son asesinados en Tamaulipas porque, entre el ofrecimiento del crimen y la dignidad del trabajo, escogieron éste y por ello perdieron la vida.
En la penitenciaría de Gómez Palacio, las autoridades daban permiso a los criminales recluidos allí de salir durante las horas nocturnas a cometer sus crímenes y regresar, de madrugada, a la cárcel.
Escojo sólo dos casos que, por mínimos o máximos, que sean, afectan al país descrito por Arango, lo injurian, lo perturban.
Podríamos evocar muchos más ejemplos de secuestros, extorsiones, amenazas y chantajes que se van extendiendo desde la esfera criminal contra esa ciudadanía que mayoritariamente trabaja, vota, y estudia.
¿Cómo se suma, numéricamente, nuestra actual población?
En 1920, había descendido de 15 a 14 millones, debido a la intensidad de la lucha fratricida.
En 1930, habíamos ascendido a 20 millones, y como decía el lema publicitario, 20 millones de mexicanos no pueden estar equivocados.
Hoy, en 2010 somos más de 100 millones de ciudadanos, somos el país de lengua española más poblado, somos el país frontera con los Estados Unidos de América pero también somos la frontera del mundo en desarrollo con el mundo desarrollado, somos la frontera de las lenguas castellana e inglesa. Somos la incierta frontera de los mundos latino y anglosajón.
Y somos el socio menor -el socio, relativamente pobre- del Tratado de Libre Comercio, NAFTA, con los Estados Unidos y Canadá.
Nos hacemos la pregunta:
¿Somos nación?
¿Hay todavía naciones?
¿Somos estado?
¿Existen aún estados?
O la globalidad, borrando fronteras, ¿borra también naciones, borra también estados, nos incluye en un gran abrazo donde cuentan los consorcios más que los países, las grandes empresas globales más que los disminuidos estados-naciones?
Hago la pregunta porque de la -o las- respuestas dependerá cómo hacemos frente a cuanto desdibuja el certero cuadro que pinta Manuel Arango y nos propone esenciales preguntas:
¿Podemos solos o sólo con otros?
¿Tenemos la voluntad, los recursos, las políticas necesarias para ordenar nuestra propia casa, en nombre y beneficio de la mayoría mexicana que trabaja, estudia, ama y vive?
Y si no, ¿qué formas de cooperación son admisibles para vencer al crimen, defender a la ciudadanía y retomar nuestro porvenir?
Ahora, son ellos -los jóvenes mexicanos de treinta años o menos- los que harán la historia.
¿Qué historia?
Hay un desequilibrio básico en nuestra sociedad.
Confiamos demasiado en los tres rubros que más divisas nos generan:
El petróleo, el turismo y las remesas de los trabajadores en los EE.UU.
Pero el precio del petróleo es inestable. Nuevas fuentes de energía desplazan al "oro negro". Prejuicios históricos nos impiden ampliar, diversificar, potenciar la industria sin renunciar a su carácter público.
Y la mala publicidad de nuestra violencia desanima al turismo extranjero que ha disminuido en tanto que las remesas de trabajadores migrantes alcanzan la suma de 21 mil millones de dólares.
¿Podemos continuar confiando en estos aleatorios hechos?
¿Cómo afectará a nuestros trabajadores la crisis económica en los Estados Unidos?
¿Estamos preparados para darles en México el empleo que los Estados Unidos, en mayor o menor grado, les negará?
Soy consciente de que muchos trabajadores mexicanos en los EE.UU. acabarán por hacerse parte de la sociedad norteamericana, como lo advierte el presidente Barack Obama en su discurso del pasado mes de julio, recordando que "los inmigrantes han ayudado siempre a construir y defender a los Estados Unidos. El presidente de los Estados Unidos está obligado -lo cito- "a imponer sus propias leyes de residencia y ciudadanía". Pero por vez primera, un jefe de estado norteamericano abre una ventana a la realidad del siglo XXI: la migración favorece la inserción de los Estados Unidos en una nueva economía internacional que al globalizar al trabajo, acabará por eliminar las barreras al trabajo.
En la economía global, circulan libremente los valores y las cosas, pero no los trabajadores. Es tiempo de incorporar el trabajo a la globalidad.
Ello no nos exime de la obligación de crear trabajo dentro de nuestras propias fronteras. Que el trabajador migratorio reciba la protección y el respeto que merece, pero que el trabajador que se queda en México reciba la oportunidad de construir todo lo que nos falta, todo lo que se ha quedado atrás, todo lo que requiere trabajadores mexicanos en México.
Estamos en el mundo. Las fronteras se desvanecen. El mundo angloamericano influye en el mundo mexicano. Y éste, el mexicano, influye en los Estados Unidos. No sólo con lenguaje y música, voces y cocina, sino con fuerza de trabajo: agricultura, hospitales, restoranes, jardinería y servicios domésticos, conducción de vehículos y trabajo de industrias.
Evoco estos hechos para llegar a lo que quiero preguntar hoy:
La mitad de nuestra población tiene 30 años o menos.
Estos jóvenes mexicanos son herederos de la historia que aquí, someramente, he evocado.
No existirían sin esa historia.
Pregunto de nuevo: ¿Qué harán los jóvenes mexicanos de 30 años o menos?
¿Se dejarán seducir por el crimen?
Y cuando digo "crimen" digo dinero, digo sexo, digo resentimiento y venganza social.
¿O se dejarán seducir por el trabajo?
¿Sabremos emplearlos, darle oportunidades claras y evidentes a nuestra juventud trabajadora en la magna, la inmensa tarea de construir y reconstruir nuestro país a partir de las realidades tan claramente señaladas por Manuel Arango?
Tenemos un país por hacer y rehacer.
Renovación urbana para atender a poblaciones que no se concentran sólo en el Distrito Federal, sino que se extienden a ciudades en crecimiento explosivo, no previsto, desafiante para autoridades, y ciudadanos: Guadalajara, Monterrey, Puebla, Juárez, Tijuana...
Renovación portuaria para acceder al nuevo mundo comercial que, lejos de remitirlos al pasado, da nueva relevancia a puertos modernos, comunicación y dársena complementarias de una explosiva globalidad.
Nuevas carreteras que no sólo nos comuniquen de norte a sur, de frontera a frontera, sino de mar a mar, de sierra a sierra, en contra del sino del aislamiento interno que tanto ha confinado a México.
Nuevas presas para luchar contra una naturaleza huraña que nos arroja el agua de las montañas al mar resecando al centro y al norte de la República.
Nuevos hospitales que lleven la salud a zonas apartadas de un territorio inmenso -cuatro veces más grande que Francia- donde hemos vencido antiguos males pero acaso no estamos preparados para las nuevas plagas.
Nuevas escuelas para una población que crece velozmente y a veces no encuentra escuela local y debe caminar penosamente a otra localidad donde la escuela además, es desatendida debido a viejas prácticas de permanencia magisterial en un país que requiere con urgencia apertura educativa, como lo entendió José Vasconcelos, remozamiento de cuadros, profesores jóvenes.
Hay una constante angustia en nuestra historia. La mitad de nuestra población -20 millones en 1930, 100 millones en 2000- vive en diversos estados de pobreza.
Por más que algunos asciendan, otros permanecen abajo y otros, inclusive, descienden.
El gran desafío, no sólo para México, para toda la América Latina, es el de proponerse un desarrollo que no dañe a nadie, pero que mejore a todos.
Que no se contente con lo logrado, sino que se preocupe por lo que falta hacer.
Que extienda el concepto de ciudadanía, de la política a la economía, a la educación, a la salud, al trabajo.
Pienso en un nuevo contrato social mexicano que desarrolle, con la máxima velocidad, el inmenso potencial de México para ser, a partir de lo que ha sido y de lo que es, lo que México puede ser.
El Sur también existe
PLAZA PÚBLICA
El Sur también existe
Miguel Ángel Granados Chapa
15 Nov. 10
El miércoles 10 fue atacada la redacción en Acapulco del diario El Sur. Un comando armado atacó a balazos su edificio, y un tirador entró a la redacción y pretendió incendiar el local, pues derramó gasolina y disparó contra el combustible para hacerlo arder, sin lograrlo. Había 12 personas en el rotativo dirigido por Juan Angulo -que se hallaba en la redacción de Chilpancingo- y ninguna de ellas fue alcanzada por los disparos, pues pudieron resguardarse en otras oficinas del periódico.
No es una agresión más, de las muchas que han padecido medios de información en los años y meses recientes. Las instalaciones de Televisa en Nuevo León y Tamaulipas fueron blanco de repetidas agresiones, como ha ocurrido también en Mazatlán, contra las oficinas de los diarios El Debate y Noroeste. En ninguno de esos casos se dañó a persona alguna. El caso de El Sur se parece más al ataque padecido en febrero del 2006 por el diario El mañana, de Nuevo Laredo, donde también los agresores dispararon contra la redacción (con metralleta) y lanzaron una granada, si bien allí lesionaron de gravedad al reportero de guardia.
Otros diarios han sido atacados de modo indirecto, asesinando a algunos de los suyos. Es el caso de El Diario, de Ciudad Juárez, que en menos de dos años perdió a un reportero y a un fotógrafo, y de El Expreso de Matamoros, que apenas hace una semana sufrió el asesinato de un reportero.
Cada uno de esos periódicos manifestó su protesta por esos terribles hechos, que los lastiman a profundidad, y en textos sobrecogedores se dirigieron a la delincuencia organizada para saber de qué se trata, o de plano desistieron de interpelar al Gobierno porque, en cualquiera de los tres niveles, lo saben inepto para enfrentar la cada día más abrumadora realidad de la violencia sin freno.
Es distinto, sin embargo, mostrar decepción por la inercia gubernamental, a la que se apela igualmente por rutina sin esperar resultado alguno (como hacen los periódicos norteños), a tener que acudir al Ministerio Público en demanda de indagaciones que se truequen en seguridad (porque los atacantes sean identificados y sometidos a la justicia) a sabiendas de que se enfrenta una indisposición agresiva, por lo que no cabe esperar del Gobierno estatal ni el mínimo gesto de solidaridad, ni mucho menos eficacia en su indagatoria.
El Gobierno de Zeferino Torreblanca ha mantenido una actitud crecientemente hostil contra El Sur. Lo eliminó de las pautas de publicidad oficial, a partir de una suposición doblemente falsa: que la inserción de avisos relacionados con la acción gubernamental es un favor que se acuerda discrecionalmente y sirve para comprar la voluntad editorial; y que con esa determinación El Sur quedaría fracturado y terminaría por cerrar.
Como este último extremo no ha ocurrido, la Administración de Torreblanca ha ensayado otros modos de hostigar al periódico. Es probable, por ejemplo, que sonsaque a miembros del personal del diario, que acuden como si obedecieran un instructivo a la justicia laboral, que invariablemente les ha dado la razón y forzado el pago de indemnizaciones. Angulo y sus compañeros de redacción han sido trabajadores de los medios durante largo tiempo y puesto que han estado en posición de padecerlo, lo último que harían sería maltratar laboralmente a sus compañeros.
Un hermano del Gobernador demandó civilmente a Angulo y cinco reporteros por daño moral, en que presuntamente habrían incurrido al relacionarlo con una empresa constructora que recibe contratos por asignación directa y no como resultado de una licitación. Alberto Torreblanca tasó su honra en 10 millones de pesos. El asunto no se ha resuelto pero pende sobre la cabeza de los demandados, que de ser condenados perderían sus escasos bienes para poder encarar el adeudo judicial que resultara.
Juan Angulo fue conducido a la fuerza, por agentes de la Policía Ministerial, a fines del año pasado, a prestar declaración en un procedimiento penal del que tiene conocimiento sólo por su condición profesional. Ante las reiteradas negativas a acudir ante el Ministerio Público, basadas en el hecho de que sólo escribió sobre el asesinato del diputado Armando Chavarría y nada más, fue hostigado con amagos hasta que se consumó su virtual captura, y el propio Gobernador se mostró irritado contra el periodista, como si éste pretendiera un fuero. Torreblanca arguyó que si él mismo fue llamado a testificar en el caso, el periodista no tenía por qué eludir una responsabilidad que, digo por mi parte, ni de lejos es semejante a la del Gobernador. Torreblanca y Chavarría se hallaban en tan malos términos a la hora del asesinato del segundo, que el primero se abstuvo de acudir al sepelio. De haberse presentado habría incurrido en un acto de hipocresía inadmisible, pues el asesinato de su antiguo rival y colaborador no le ha importado, como lo prueba fehacientemente el que, transcurridos más de 14 meses no se ha avanzado en la averiguación penal correspondiente, si es que hay alguna.
En ese clima espeso, malamente puede esperar El Sur una indagación sobre el ataque sufrido. El aparato de seguridad estatal es inútil, como lo muestra la violencia generalizada que deja una estela de muertes cada día. Ese periódico resistirá, sin embargo, y continuará su labor. Le pido que se inspiren en los versos de Mario Benedetti: "con su esperanza dura,/ el sur también existe... con su fe veterana,/ el sur también existe...(y) que todo el mundo sepa/ que el sur también existe".
El Sur también existe
Miguel Ángel Granados Chapa
15 Nov. 10
El miércoles 10 fue atacada la redacción en Acapulco del diario El Sur. Un comando armado atacó a balazos su edificio, y un tirador entró a la redacción y pretendió incendiar el local, pues derramó gasolina y disparó contra el combustible para hacerlo arder, sin lograrlo. Había 12 personas en el rotativo dirigido por Juan Angulo -que se hallaba en la redacción de Chilpancingo- y ninguna de ellas fue alcanzada por los disparos, pues pudieron resguardarse en otras oficinas del periódico.
No es una agresión más, de las muchas que han padecido medios de información en los años y meses recientes. Las instalaciones de Televisa en Nuevo León y Tamaulipas fueron blanco de repetidas agresiones, como ha ocurrido también en Mazatlán, contra las oficinas de los diarios El Debate y Noroeste. En ninguno de esos casos se dañó a persona alguna. El caso de El Sur se parece más al ataque padecido en febrero del 2006 por el diario El mañana, de Nuevo Laredo, donde también los agresores dispararon contra la redacción (con metralleta) y lanzaron una granada, si bien allí lesionaron de gravedad al reportero de guardia.
Otros diarios han sido atacados de modo indirecto, asesinando a algunos de los suyos. Es el caso de El Diario, de Ciudad Juárez, que en menos de dos años perdió a un reportero y a un fotógrafo, y de El Expreso de Matamoros, que apenas hace una semana sufrió el asesinato de un reportero.
Cada uno de esos periódicos manifestó su protesta por esos terribles hechos, que los lastiman a profundidad, y en textos sobrecogedores se dirigieron a la delincuencia organizada para saber de qué se trata, o de plano desistieron de interpelar al Gobierno porque, en cualquiera de los tres niveles, lo saben inepto para enfrentar la cada día más abrumadora realidad de la violencia sin freno.
Es distinto, sin embargo, mostrar decepción por la inercia gubernamental, a la que se apela igualmente por rutina sin esperar resultado alguno (como hacen los periódicos norteños), a tener que acudir al Ministerio Público en demanda de indagaciones que se truequen en seguridad (porque los atacantes sean identificados y sometidos a la justicia) a sabiendas de que se enfrenta una indisposición agresiva, por lo que no cabe esperar del Gobierno estatal ni el mínimo gesto de solidaridad, ni mucho menos eficacia en su indagatoria.
El Gobierno de Zeferino Torreblanca ha mantenido una actitud crecientemente hostil contra El Sur. Lo eliminó de las pautas de publicidad oficial, a partir de una suposición doblemente falsa: que la inserción de avisos relacionados con la acción gubernamental es un favor que se acuerda discrecionalmente y sirve para comprar la voluntad editorial; y que con esa determinación El Sur quedaría fracturado y terminaría por cerrar.
Como este último extremo no ha ocurrido, la Administración de Torreblanca ha ensayado otros modos de hostigar al periódico. Es probable, por ejemplo, que sonsaque a miembros del personal del diario, que acuden como si obedecieran un instructivo a la justicia laboral, que invariablemente les ha dado la razón y forzado el pago de indemnizaciones. Angulo y sus compañeros de redacción han sido trabajadores de los medios durante largo tiempo y puesto que han estado en posición de padecerlo, lo último que harían sería maltratar laboralmente a sus compañeros.
Un hermano del Gobernador demandó civilmente a Angulo y cinco reporteros por daño moral, en que presuntamente habrían incurrido al relacionarlo con una empresa constructora que recibe contratos por asignación directa y no como resultado de una licitación. Alberto Torreblanca tasó su honra en 10 millones de pesos. El asunto no se ha resuelto pero pende sobre la cabeza de los demandados, que de ser condenados perderían sus escasos bienes para poder encarar el adeudo judicial que resultara.
Juan Angulo fue conducido a la fuerza, por agentes de la Policía Ministerial, a fines del año pasado, a prestar declaración en un procedimiento penal del que tiene conocimiento sólo por su condición profesional. Ante las reiteradas negativas a acudir ante el Ministerio Público, basadas en el hecho de que sólo escribió sobre el asesinato del diputado Armando Chavarría y nada más, fue hostigado con amagos hasta que se consumó su virtual captura, y el propio Gobernador se mostró irritado contra el periodista, como si éste pretendiera un fuero. Torreblanca arguyó que si él mismo fue llamado a testificar en el caso, el periodista no tenía por qué eludir una responsabilidad que, digo por mi parte, ni de lejos es semejante a la del Gobernador. Torreblanca y Chavarría se hallaban en tan malos términos a la hora del asesinato del segundo, que el primero se abstuvo de acudir al sepelio. De haberse presentado habría incurrido en un acto de hipocresía inadmisible, pues el asesinato de su antiguo rival y colaborador no le ha importado, como lo prueba fehacientemente el que, transcurridos más de 14 meses no se ha avanzado en la averiguación penal correspondiente, si es que hay alguna.
En ese clima espeso, malamente puede esperar El Sur una indagación sobre el ataque sufrido. El aparato de seguridad estatal es inútil, como lo muestra la violencia generalizada que deja una estela de muertes cada día. Ese periódico resistirá, sin embargo, y continuará su labor. Le pido que se inspiren en los versos de Mario Benedetti: "con su esperanza dura,/ el sur también existe... con su fe veterana,/ el sur también existe...(y) que todo el mundo sepa/ que el sur también existe".
domingo, 14 de noviembre de 2010
En la plazoleta
A la edad de 85 años no hay muchas cosas que me puedan mantener ocupado, mis huesos y articulaciones duelen, he trabajado por años y estoy desgastado, mis músculos flojos a veces no responden y la debilidad me agota, aun así prefiero estar despierto.
Hoy como todas las tardes me encuentro sentado en la plaza, en una banca bajo estos frondosos árboles que me brindan su apacible sombra cubriéndome así de los inclementes rayos del sol que queman mi piel, las aves cantan en los nidos que elaboran tan graciosamente en las ramas y hay un ambiente de paz y tranquilidad.
Así es mi vida, pasando el resto del día saludando a los vecinos, con aquellos que crecí pescando en el río, sembrando maíz en el campo, nadando en la presa; hoy ya no, ya no hay fuerzas, ni río, ni campo, ni presa.
Este día todo se einició tan apacible como siempre, pero algo extraño sucede de repente, el trinar de los pájaros cesa y el sonido del viento se opaca por un estruendo ensordecedor, la tierra debajo de mis pies comienza a abrirse, el temor invade mi cuerpo y mi mente, me levanto por el susto de mi apacible asiento.
Un grupo de hombres con chalecos color naranja y cascos de minero abren con taladros el piso de la plaza, no comprendo lo que sucede. De pronto los grandes árboles comienzan a caer, derribados por sierras eléctricas que manejan esos hombres que parecen sacados de alguna película de las que mi nieto me contaba, cuando vivía.
Instintivamente corro, sin saber cómo, llego hasta el banco en que siempre suelo pasar las tardes debajo de mi árbol favorito, aquel que planté hace 75 años cuando construimos esta plaza los de la comunidad, me interpongo entre el aparato eléctrico y él para impedir que lo mutilen, el hombre de casco continúa como si no le importase partirme en dos con tal de matar al ser vivo que defiendo, de pronto siento un jalón violento detrás, sosteniéndome de los hombros está el hombre vestido de negro, ahora veo que es un policía, me avienta al suelo gritando.
Quítese viejo, no se oponga a la modernización.
Aturdido no comprendo nada, el policía replica.
Son órdenes de El Señor Acalde, aléjese y evítenos problemas.
Me incorporo con toda la fuerza de mi voluntad pero no puedo impedir sentir la debilidad, una lágrima sale de mis ojos al voltear a mi alrededor, jóvenes y ancianos son golpeados por tratar de impedir lo que parece ser la destrucción de la plaza, el patrimonio del pueblo; volteo hacia presidencia municipal y su cúpula blanca me hace sentir más indefenso que nunca.
Alejandro Velazco
(El día 27 de julio de 2010 en la cabecera municipal de El Salto, Jalisco, inició sin aviso previo la “remodelación” de la plaza Benito Juárez, construida por los habitantes, con el pretexto de modernizar el municipio, fueron derribados decenas de árboles pasando por alto la normativa estatal de la SEMADES y sin ofrecer datos de cuántos árboles fueron derribados y el motivo por el cuál se hacía; pobladores que hicieron un campamento en el lugar fueron golpeados por policías municipales para que se continuarán los trabajos)
Hoy como todas las tardes me encuentro sentado en la plaza, en una banca bajo estos frondosos árboles que me brindan su apacible sombra cubriéndome así de los inclementes rayos del sol que queman mi piel, las aves cantan en los nidos que elaboran tan graciosamente en las ramas y hay un ambiente de paz y tranquilidad.
Así es mi vida, pasando el resto del día saludando a los vecinos, con aquellos que crecí pescando en el río, sembrando maíz en el campo, nadando en la presa; hoy ya no, ya no hay fuerzas, ni río, ni campo, ni presa.
Este día todo se einició tan apacible como siempre, pero algo extraño sucede de repente, el trinar de los pájaros cesa y el sonido del viento se opaca por un estruendo ensordecedor, la tierra debajo de mis pies comienza a abrirse, el temor invade mi cuerpo y mi mente, me levanto por el susto de mi apacible asiento.
Un grupo de hombres con chalecos color naranja y cascos de minero abren con taladros el piso de la plaza, no comprendo lo que sucede. De pronto los grandes árboles comienzan a caer, derribados por sierras eléctricas que manejan esos hombres que parecen sacados de alguna película de las que mi nieto me contaba, cuando vivía.
Instintivamente corro, sin saber cómo, llego hasta el banco en que siempre suelo pasar las tardes debajo de mi árbol favorito, aquel que planté hace 75 años cuando construimos esta plaza los de la comunidad, me interpongo entre el aparato eléctrico y él para impedir que lo mutilen, el hombre de casco continúa como si no le importase partirme en dos con tal de matar al ser vivo que defiendo, de pronto siento un jalón violento detrás, sosteniéndome de los hombros está el hombre vestido de negro, ahora veo que es un policía, me avienta al suelo gritando.
Quítese viejo, no se oponga a la modernización.
Aturdido no comprendo nada, el policía replica.
Son órdenes de El Señor Acalde, aléjese y evítenos problemas.
Me incorporo con toda la fuerza de mi voluntad pero no puedo impedir sentir la debilidad, una lágrima sale de mis ojos al voltear a mi alrededor, jóvenes y ancianos son golpeados por tratar de impedir lo que parece ser la destrucción de la plaza, el patrimonio del pueblo; volteo hacia presidencia municipal y su cúpula blanca me hace sentir más indefenso que nunca.
Alejandro Velazco
(El día 27 de julio de 2010 en la cabecera municipal de El Salto, Jalisco, inició sin aviso previo la “remodelación” de la plaza Benito Juárez, construida por los habitantes, con el pretexto de modernizar el municipio, fueron derribados decenas de árboles pasando por alto la normativa estatal de la SEMADES y sin ofrecer datos de cuántos árboles fueron derribados y el motivo por el cuál se hacía; pobladores que hicieron un campamento en el lugar fueron golpeados por policías municipales para que se continuarán los trabajos)
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