domingo, 4 de julio de 2010

La futura caída del PRI: días electorales en Oaxaca.

Llego a la ciudad de Oaxaca, capital del estado con mayor multiculturalidad de México, tomo un autobús que a mi percepción es miniatura; me guío por el sentido común por mi sentido común, bajo del camión, calles y banquetas se encuentran en buen estado, el centro debe estar cerca.

Comienzo a caminar por las calles que tienen una cuadratura que hace muy fácil guiarse por ellas, cosa a la que no estoy acostumbrado en Guadalajara y que agradezco pues perderse se vuelve difícil, aparecen a mi vista 5 casas de campaña y algunas lonas, son las 6 de la mañana.

Paso por entre las casas de campaña rumbo a lo que, fijando mucho la vista, parece ser una plaza y que después me entero que se trata del Zócalo; es hora aun de dormir pero al paso de mi maletita, a la cual le falla una ruedita y hace un tremendo ruido, se ven aparecer cabezas a izquierda y derecha asomándose de sus casas de acampar a ver a qué debe tanto ruido, hago movimientos con la cabeza como diciendo “vengo en son de paz”, me contestan con una seña igual, vuelven a recostarse en sus cobijas.

“Ulises y Eviel, ¿a quién creen que engañan?”, es lo primero que veo, plasmado en una manta, al llegar al Zócalo, alrededor incontables pancartas y graffitis con diferentes leyendas: “URO, eres un hijo de puta”, de las frases más repetidas alrededor del quiosco.



Me dirijo hacia un grupo conformado por 2 mujeres y 1 hombre que hablan entre ellos recostados aun en sus cobijas bajo las lonas color azul; “esto es normal, no se preocupe”, me dice el hombre de baja estatura, piel morena y ojos rasgados que parecieran no tener pestañas, con tono amable y risueño; le pido datos sobre como llegar a Miahuatlán de Porfirio Díaz, pues un letrero me revela que son de ese lugar, me los da y me trata de explicar las causas de dicho plantón, se trata de trabajadores de la CNTE, al final no comprendí la idea pero me quedó clarísimo que detestan la “nueva” Ley del ISSSTE; le doy las gracias y sigo con mi camino.

Salgo de ese mar incontable de pancartas, cobijas y lonas y divago a pie ligero sin rumbo, veo en las fachadas de las casas mucha publicidad y calcomanías de Gabinoo Cué, candidato a gobernador por parte de la Alianza “anti PRI” conformada por el PAN, PRD, PT y Convergencia. Fondo completamente blanco, la foto del ex alcalde de ésta ciudad y el peso que dan los logotipos de 4 partidos políticos abajo con el lema “Unidos por la paz y el progreso”.

Gabino Cué Monteagudo, senador con licencia, fue subsecretario de Comunicación Social en la SEGOB durante el mandato de Ernesto Zedillo;miembro del partido Convergencia y con el respaldo de tener una alianza entre la “izquierda” y el partido en el Gobierno Federal, se lanzó como candidato a gobernador, una opción para derrotar al Partido Revolucionario Institucional en su segundo bastión más importante en la República.

El PRI y su “Sigue a Eviel, gobernador de la transformación” aparece esporádicamente en algunas calcomanías, siempre rodeadas de otras con leyendas como “Reflexiona, otros 6 años serían 86” o “Si no votamos el PRI gana”.

Eviel Pérez Magaña, diputado federal con licencia, es gran amigo de Ulises Ruiz y de sus más fervientes adictos en la Cámara Baja del Congreso de la Unión por lo que el gobernador quiso premiarlo con la candidatura enfrentándose a la dirigencia nacional de su partido y quedándose con la soledad de su poder cuasi virrreinal.

Ante ese panorama del candidato oficialista pregunto a Luis, un joven oaxaqueño estudiante de Derecho en la Universidad José Vasconcelos (no quiso la UABJO porque los porros suspenden clases diario) que me ha acompañado las últimas horas en un recorrido por su ciudad natal; “El PRI no puede perder Oaxaca”, es lo primero con lo que me contesta.

De nuevo frente al quiosco tapizado de pancartas contra URO, Calderón y anexos, me dice Luis tajante “Gabino va a ganar pero no va a ser gobernador” y comienza a contarme cómo hace 6 años así sucedió: el ex gobernador José Murat y su aparato político hicieron un “fraude electoral” que beneficiara a su delfín Ulises Ruiz para ocupar Palacio de Gobierno; continúa con su relato “el PRI no puede perder esta plaza pues sería fatal para ellos en 2012”, cual si se tratara de un cártel del narcotráfico, no tal pero casi.

“Es que aquí en Oaxaca si el candidato no es del pueblo no gana, y mientras más del pueblo sea también es más bruto”, me señala un capitalino dedicado a la docencia; es destacable cómo los oaxaqueños (al menos con los que he tratado) hablan sobre ellos mismos con una perspectiva en que siempre debe estar presente la rijosidad y la brutalidad, al grado de que lo creen como algo genético, pero esto es tema de otra historia.

El día llegó.

4 de julio, el día de los comicios en 12 estados del país, entre ellas Oaxaca, mucho me advierten profesores de la Universidad de la Sierra Sur sobre los “machetazos y peligros” que se desatan en este tipo de fechas; tengo presente que puede ser una jornada difícil por lo que está en juego para aquellos a quienes perseguir el hueso se ha vuelto un empleo por el que se debe llegar hasta la muerte.

Salgo de mi hostal en Miahuatlán de Porfirio Díaz, doy unas vueltas por la pequeña placita y su pintoresco palacio municipal adornado con publicidad de Eviel, todo se ve tranquilo y con mucha gente acudiendo a las casillas electorales; me dirijo a comer unos tamales en hoja de plátano a contraesquina de la casa de campaña de la candidata a diputada por el distrito que aquí corresponde, “no joven, aquí siempre es muy tranquilo, en los pueblitos alejados, en el Istmo, allá sí con que usted mencione al otro candidato se arma la bronca”, me señala la mujer que me vende los tamales.

“El problema aquí es que no dejan al narco trabajar”, revira su esposo, “antes este banco hasta los sábados abría pues toda la gente tenía dinero para mandar”, me dice señalando el Banamex que está enfrente y continúa diciéndome que Felipe Calderón no debe atacar al nacotráfico pues es el que da de comer a los pobres de los pequeños poblados, como del que él viene, me afirma.

Me dirijo a la capital del estado, Zócalo y todo el centro se encuentra libre de los “maestros” que se manifestaban, me dicen que en la madrugada del viernes se retiraron todos, ya me lo decían hace una semana “se van a quitar dos días antes de las elecciones, nomás que les den su lana”.



Todo el día transcurre normalmente aquí en capital, recorro desde las zonas apartadas hasta el centro y no se ven luces de algún disturbio, lo único fuera de lo común es un auto compacto blanco con 5 jóvenes dentro agitando banderas de Convergencia y gritando “todos con Gabino”, “ya ganamos”, pero eso no es comparado con el surrealismo del proceso de campañas.

Entre la adaptación de canciones de banda sinaloense para promocionar a candidatos, el uso de la mascota del Mundial de Futbol Sudáfrica para la campaña del candidato a alcalde de Ocotlán de Morelos, discursos con promesas como “curaremos a las mujeres de cáncer”; los lemas: “más vale PRI trabajando que habladorers criticando”, “ ¿Se nota el trabajo?, con el PRI sí, con otros bla bla bla”; ésto frente a las campaña del PAN y PRD con “votar es mi respuesta a la violencia” muestra un poco más de civismo por parte del partido derechista y su alianza, independientemente de las ya famosas “guerras sucias” por parte del PAN y PRD y sus nada inteligentes presidentes nacionales, César Nava y Chucho Ortega.

No es ignorado el uso de programas sociales por parte del Gobierno Federal para apoyar a Gabino en su candidatura, de igual forma por parte de Ulises Ruiz para salir en ayuda de Eviel, es la clase política mexicana que busca el poder por el poder y que teniéndolo amarrado puede hacer lo que quiera con el dinero que del pueblo emana y que dicho poder da facultad de administrar; esto me hace pensar en los más de 100 municipios que elijen alcaldes por medio de usos y costumbres, ¿cómo será la vida ahí?, ¿qué tan viciado está el proceso de elección?, no lo sé pues nadie les pone atención y, no sabiendo yo de qué municipios se trata, no pude ir a verlo de viva presencia, (en realidad el no saberlo es una justificación pues no quiero recibir agresiones por meterme en lo que no me importa, esos machetazos de los que, de tanto que me los cuentan por acá, ya hasta escucho el ruidito del afilador cuando paso por zonas solitarias).

Ahora, de regreso en mi hospedaje en el Hostal del Sur en Miahuatlán, veo Milenio Televisión con su seguimiento especial de estas elecciones 2010, me encuentro a Carlos Marín despotricando contra Lorenzo Meyer, Carmen Aristegui y las alianzas opositoras al PRI; a Miguel Ángel Yunes atacando a Liébano Sáenz y a Grupo Milenio, a priístas anunciándose ganadores, a panistas haciendo lo propio en los mismos estados, y un circo que parecería ser eterno.

El PREP avanza lento, muy lento en comparación a otros estados y teniendo en cuenta que aquí cerraron casillas 1 hora antes, a las 5:00 de la tarde, puede ser que el aparato priísta tema dar los resultados finales, pues hasta ahora Gabino Cué lleva ventaja en el poco porcentaje de contabilidad que hay y en las encuestas de salida , o puede ser otra cosa, no lo sé, las palabras de tantos oaxaqueños con los que he platicado me dan vueltas por la mente, sobre todo las de “fraude” y “hartazgo”.

Lo que no olvido es a las 16 personas que abordaban el colectivo tipo Suburban que se dirige a éste sitio inmerso en la Sierra Sur llamado Miahuatlán, y su grito de alegría al escuchar por la radio que encuestas de salida dan por ganador a la Alianza Paz y Progreso para Oaxaca, yo no sé lo que es vivir aquí, se trata de una esperanza, y las transiciones siempre son buenas, en la democracia nunca será bueno el dicho “más vale malo por conocido que bueno por conocer”.



Tampoco olvido la escena que me recibió el segundo día de mi estancia en Miahuatlán de Porfirio Díaz:

Es el Comité Municipal del PRI, hay música de banda que aturde, una fila de personas, un payaso (de los de nariz roja) bailando reparte cajitas rojas que son botiquines médicos con la cara de Eviel Pérez Magaña; una mujer me mira, le sonrío y me dice “pues si te dan agarra”; tiempo después voy a comer a su puesto de tacos y tortas, ahora es ella la que me sonríe, la cajita roja está al fondo, junto a mí un montecito de publicidad y calcomanías de Gabino Cué; “más vale prevenir que lamentar, por si las dudas” ahora es ella la que me sonríe.

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